enfermeraSu Pregunta o Petición:

Tengo una inquietud que me aflige, tengo un jefe que me ignora por completo, somos muchos los que trabajamos en este lugar, mi jefe tiene cortesía y buen trato con mis compañeros del trabajo todas las mañanas cuando llega saluda a todos con un beso y conversa con cada uno de ellos; pero el trato para conmigo es distinto, el me ignora, es como si yo no trabajara en ese lugar, soy invisible para él, ni me saluda. Me hace sentir inútil, me hace sentir menos y muchas veces he tenido ganas de renunciar porque me hace sentir incomoda, necesito trabajar; pero no así, yo soy muy responsable en mi trabajo, soy enfermera en ese lugar.

Le doy gracias a Dios por mi trabajo pero también le pido a Dios que me dé Su amor para hallar gracias ante los ojos de mi jefe. Me incomoda mucho trabajar de esta manera. Mi petición de oración es por mi jefe y mi trabajo nuevas puertas se abran para mí.

Bendiciones desde ya muchas gracias.

 

Respuesta:

Gracias por hacernos llegar su petición de oración, la misma ya ha sido recibida por nuestro grupo de apoyo.

Aprovechamos el espacio para hacerle una recomendación. Por sus palabras asumimos que usted sirve a Dios como cristiana, en tal circunstancia queremos recordarle como debe actuar un cristiano antes un escenario como el que usted describe.

Dice la Palabra en Colosenses 3:22-25

Siervos, obedeced en todo a vuestros amos en la tierra, no para ser vistos, como los que quieren agradar a los hombres, sino con sinceridad de corazón, temiendo al Señor. Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia. Es a Cristo el Señor a quien servís. Porque el que procede con injusticia sufrirá las consecuencias del mal que ha cometido, y eso, sin acepción de personas.”

Lo primero es que usted no debe buscar el favor de su jefe, sino el de Dios a través de una excelente ejecución de su trabajo. No debe importarle si su jefe hace acepción de personas, seguramente usted no está en ese lugar para recibir elogios o saludos de su jefe, más bien para realizar un hermoso y humanístico trabajo como lo es la enfermería. Para Dios usted no es invisible, El si la está mirando, y también en su momento usted recibirá su recompensa por tal servicio. ¡Y es mejor la recompensa de Dios que la del hombre!

Por otra parte también está su comportamiento, trate usted a todos por igual, sea amable, cordial y ayude a todos cuando le sea posible. Tal vez Dios está utilizando a su jefe y las circunstancias actuales para moldear su carácter y afinar su personalidad, pues como cristianos no siempre agradamos a todos en nuestro lugar de trabajo; sin embargo a pesar de esto debemos seguir obrando en amor.

 

Hable con Dios para que le muestre el propósito de esta situación en su vida, pues nada es casualidad en los caminos del Señor. Pídale a Dios que le dé a usted el amor de Cristo para usted mostrárselo a los demás.

Quizá es usted la única persona cristiana en ese lugar y Dios la puso allí para ser sal y luz. No pierda la oportunidad de mostrar el amor de Dios aun por encima de las circunstancias adversas. Nuestras pruebas siempre son oportunidades para recibir ascensos tanto en el plano espiritual como en el humano.

Cambie sus perspectivas de las cosas y es probable que se encuentre frente a una gran oportunidad para que el mundo pueda ver la maravillosa persona que usted es.

 

Dios le bendiga, le guarde y haga resplandecer Su amor sobre usted.

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