Todo en el universo está en constante movimiento, nada se queda estático. Los elementos cambian de estado y las personas cambiamos física y emocionalmente con el tiempo.
Como esto es una realidad, entonces podemos garantizar que “no eres la misma persona ayer que hoy”, porque simple y sencillamente “nadie se queda igual o estático”.
Estos cambios que estoy mencionando ocurren, aunque no lo quieras, son parte de la naturaleza humana. Pero hay algo que, si puedes cambiar, que es un acto de voluntad, y es tu propósito de existencia, porque en ese sentido; o te estás moviendo hacia el futuro, o estás retrocediendo; pero es imposible que puedas quedarte en el mismo lugar.
Hoy hay algo en ti que necesitas cambiar, decisiones que debes tomar; ya sea con tu estilo de vida, con tus hábitos alimenticios, con tu relación con los demás o con tu relación con Dios.
Algunos piensan que todo está bien y no se preparan para el cambio, por lo tanto, entran en estancamiento, otros hacen cambios tan repentinos que afectan su vida y la de los demás por acelerarse. Por eso es que se necesita un plan de cambio.
Hoy reflexionamos sobre uno de los beneficios de hacer cambios, y es que al hacerlos se produce una renovación en ti, se revive la pasión y hay refresco en la vida. Pero los cambios buenos solo pueden venir de la mano de Dios. La Biblia nos enseña en Filipenses 1:6 “Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús”. Toda obra que Dios hace en el ser humano tiene un efecto de trascendencia.
Insisto, la decisión es personal, tú decides cambiar y tú decides que sea a la manera de Dios; lo pones en oración y dejas que Él te guie; entonces comienzas a vivir para Él, a actuar como Él y a recibir el propósito que Él tiene para ti.
Si deseas ver cosas diferentes en tu vida, familia, trabajo y ministerio tendrás que hacer cambios lo que, traerán un refresco a tu mente, tendrás una pasión renovada y nuevas fuerzas, porque ¡Dios quiere que vivas en plenitud!.
Oro para que veas el beneficio de hacer cambios, especialmente en tu relación con el Señor.

Versículo: “Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús”. Filipenses 1:6 (NVI)

Buen dia
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com

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