Un regalo de infancia que recuerdo con mucho cariño fue un juguete llamado “estralandia” el cual es una especie de “lego” pero en versión latina. Contenía unas fichas, que principalmente eran rojas y blancas y unas pocas de otros colores; con las que podíamos “armar casas”, “edificios”, y todo lo que la creatividad nos inspiraba. También recuerdo que; cuando con los amigos uníamos las fichas y hacíamos construcciones juntos, éstas quedaban mejores. Es porque dos son mejores que uno.
Así nos ha creado Dios; para que vivamos en permanente relación con los demás.
Él quiere que nos ayudemos mutuamente a crecer.
Este es un principio que te quiero compartir: “nadie podrá alcanzar su máximo potencial solo”. Se necesitan personas cerca nuestro que nos animen y a su vez necesitamos animar a otras personas para ayudarlas a alcanzar su mejor nivel de crecimiento.
Cada vez comprendo con mayor claridad que la clave está en unir fortalezas para lograr un bien común; pero para lograrlo es importante crear un ambiente de estímulo permanente; es decir, que nos “animemos” unos a otros impulsándonos para ser mejores y alcanzar lo mejor que cada uno pueda lograr.
Te garantizo que otros tienen habilidades y talentos que tú no tienes, pero que realmente tu si los necesitas; de igual forma los tuyos serán de gran ayuda para ellos.
Así como de niños juntábamos las fichas para jugar y lograr mejores proyectos, de igual forma debes unirte a otros para lograr más y mejores cosas.
¿Cómo sería nuestro desarrollo si cada uno pensara en la manera de ayudar a otros a lograr obtener su mejor potencial en la vida?… Creo que seríamos una iglesia, una sociedad y una nación muy prospera. ¿Será posible?… pienso que si… lo que hay que hacer es comenzar en tu entorno, tu familia, tu trabajo, tu iglesia y tu comunidad.
Ayudas a otros y Dios te ayudará a ti. ¡Todos saldremos ganando!.
Oremos hoy por el despertar del deseo de ayudar y ser apoyo para alguien más.
Versículo: “Tengámonos en cuenta unos a otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras” Hebreos 10:24 (RVC)

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