Al comenzar la semana algunas personas dicen “el fin de semana estuvo corto… necesito más descanso… me siento desalentado(a)”
El diccionario define desaliento como “debilidad, deterioro, agotamiento, estado anímico bajo; también lo refiere como desánimo, desvanecimiento, cansancio o fatiga”.
Es decir cuando una persona esta desalentada es porque tiene “carencia o la falta de vigor, se siente sin fuerzas, que ha perdido la vitalidad, que le falta la energía para actuar… etc”.
Si estas en esta condición o conoces a alguien que se encuentra en este estado, entonces esta reflexión es para compartirla con ustedes.
Con el desaliento llega la perdida de la fe, y sin fe la vida esta vacía.
La Palabra de Dios nos ensena que “sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6)
Quiero recalcar que Dios nos invita en Su Palabra que “no desmayemos, ni nos desanimemos”
Es curioso, pero con frecuencia, a lo largo de nuestras vidas; especialmente cuando estamos más cerca de lograr algo que Dios tiene para nosotros, llega el desánimo, y quizás en esos momentos se olvida que Dios prometió nunca desampararnos.
Te invito a que actúes como David, quien pudo escribir en el Libro de los Salmos capítulo 27 verso 14, “Pon tu esperanza en el Señor; ten valor, cobra ánimo; ¡pon tu esperanza en el Señor!” (NVI)
Es claro, Dios no nos quiere desalentados, ni desanimados, Él nos quiere activos, avivados y llenos de fe.
Revisa tus pensamientos, ¿Cuáles son los que te han llevado a sentirte sin fuerzas?, ¿es en realidad un tema físico, o es emocional?… Si has tenido pensamientos de derrota, tales como “No puedo con esto”, o, “esto está muy difícil”, o simplemente “ya no puedo más”.
Entonces estos son la causa principal de tu desaliento y por tanto necesitas un refuerzo de fe y esperanza en el Señor.
Cambien los pensamientos por otros más positivos, como por ejemplo “ahora estoy más cerca de la victoria”, o, “el cansancio de hoy significa que he avanzado unos pasos más”.
Tú eliges los pensamientos que se “anidan” en tu mente y tú mismo(a) decides qué hacer con ellos… ¡Suelta lo negativo! Y emprende un nuevo caminar en fe; con la certeza de que Dios te respaldara.
Oro para que todo espíritu de desánimo y desaliento desaparezca y te levantes con fe renovada.

Versículo: “Pon tu esperanza en el Señor; ten valor, cobra ánimo; ¡pon tu esperanza en el Señor!” Salmos 27:14 (NVI)

Buen Dia
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com

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