Entonces quizás se puedan cambiar las preguntas por estas ¿Y… dónde está Dios cuando algo ocurre?; o ¿cómo puede permitir Dios que sucedan cosas horribles?
Por eso quiero darte el segundo punto, “vivimos en un mundo donde cosas malas pasan porque es un mundo lleno de maldad”; y la solución a la maldad es el bien… y el único bueno, quien puede corregirnos y ayudarnos a aportar cambios en este mundo es, precisamente Dios.
Cuando permitimos que las situaciones destruyan nuestra fe en Dios, es entonces cuando perdemos toda esperanza.
Permitir la desesperanza es aceptar y abrir una puerta en nuestra vida para que el dolor y la angustia; la tristeza y el sufrimiento nos lleguen. Sin esperanza el mundo parecerá vacío y sin sentido, la vida carecerá de propósito y el futuro parecerá totalmente negativo.
Cuando leemos la Palabra de Dios, nos damos cuenta que Él nos ha prometido obtener la victoria; cuando no nos rendimos ante las situaciones y permitimos que el Espíritu Santo obre en nuestra mente recibiremos la fortaleza y la guía para enfrentar el mundo que nos rodea.
Recobrar la esperanza es darnos cuenta de que, si podemos hacer algo para cambiar nuestro entorno, empezando por el de nuestra casa… puede ser que no cambiemos el mundo entero, pero si podemos cambiar el pequeño mundo conocido que nos rodea con la ayuda del Señor.
Recobra el ánimo, cambia la visión, “deja de ver el vaso medio lleno como medio vacío”, empieza a orar y a pedir por la recuperación de tu fe y tu esperanza en el Señor.
Oremos: “Señor, reconozco que la situación actual puede llevar a muchos a dudar de Ti, y a verse afectada su fe o incluso a perder toda esperanza. Te pido nos fortalezcas en fe para creer por más de ti, para no perder la esperanza en ti y en tu poder, lo creemos y declaramos en tu bendito nombre, Amen”
Versículo: “Mantengamos firme la esperanza que profesamos, porque fiel es el que hizo la promesa”. Hebreos 10:23 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com

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