En noches muy oscuras un pequeño rayo de luz puede iluminar el lugar para poder encontrar un sendero. Pero mientras mejor sea la iluminación mayor será la luz en ese lugar.
Así es también la vida espiritual cuando un creyente sigue la Palabra de Dios y deja que Dios trabaje en su vida, es equivalente a dejar que la luz del Señor brille desde su interior.
Si mostramos bondad y misericordia con los demás, no porque lo merezcan, sino porque queremos agradar a Dios, estamos siendo luz.
Si desde que nos levantamos tenemos gozo y lo trasmitimos a los demás con una buena sonrisa; y si aún en medio de las dificultades mantenemos una buena actitud; entonces estaremos siendo luz. Aunque el crecimiento espiritual es interno, éste se refleja en nuestro exterior, es algo que no se puede ocultar porque nace en el corazón de Dios; por eso, cuando una persona hace lo correcto está mostrando el amor de Dios y la misericordia y la paz que solo pueden provenir del Señor.
Hoy tienes la oportunidad de ser “luz”, es decir, de reflejar lo que Dios ha puesto en ti, ¿Cómo?… con actos sencillos, pero que a su vez son poderosos; como, por ejemplo, haciéndole un favor a alguien, pudiera ser llevándole una bolsa del mercado; bajando el tono de voz en medio de una discusión; cediendo el puesto en un supermercado a alguien más; siendo amable con el cajero; sirviéndole una taza de café a alguien más… en fin, pueden ser esos pequeños detalles los que le cambien el día a otra persona, porque la luz del Señor que está en ti fue mostrada a ellos en amor. ¿Te animas?… te aseguro que vale la pena.
Oro para que lo que Dios ha puesto en ti, lo pongas al servicio y beneficio de los demás; siendo así un embajador(a) de Dios en esta tierra.
Versículo: “De la misma manera, que la luz de ustedes alumbre delante de todos, para que todos vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre, que está en los cielos” Mateo 5:16(RVC).
Buen Dia
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com

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