delegar“Los doce apóstoles reunieron a todos los creyentes y les dijeron:

–No está bien que nosotros dejemos de anunciar el mensaje de Dios para dedicarnos a la administración. Por eso, hermanos, buscad entre vosotros siete hombres de confianza, entendidos y llenos del Espíritu Santo, para que les encarguemos estos trabajos”

Hechos 6:2-3

 

En el ámbito laboral es común escuchar la palabra “delegar”. Su significado es dar un poder, una función o una responsabilidad a alguien para que los ejerza en su lugar o para obrar en representación suya.

 

Es un principio de la administración delegar para poder hacer las tareas con más rapidez, con más eficiencia o a mayor escala; pero también esta acción viene a formar parte de nuestra vida espiritual. Cuando comenzamos a crecer espiritualmente es necesario expandirse y para ello también debemos delegar como hicieron los apóstoles según el verso de hoy.

 

Las actividades de los apóstoles comenzaron a aumentar y era tal su ocupación en llevar la palabra que descuidaron algunas de sus tareas, como las ayudas a las viudas del pueblo. Cuidar de los huérfanos y de las viudas es un precepto de Dios, de lo cual encontramos constancia a lo largo de toda la biblia, ejemplos en Stg 1:27 “La religión pura y sin mancha delante del Dios y Padre es esta: ayudar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y no mancharse con la maldad de este mundo” y en el Salmo 68:5 “Dios, que habita en su santo templo, es padre de los huérfanos y defensor de las viudas”.

 

Cuando los apóstoles comenzaron a recibir las críticas de los gentiles por esta falta tomaron una sabia decisión: “Delegar”; pero no lo hicieron a la ligera ni por emoción o favoritismo. Ellos se pusieron en oración y pidieron dirección divina para poder elegir a las personas que espiritualmente estaban aptas para dichas tareas. Dios entregó dones y talentos para todos pudieran desarrollarse y complementarse en el cuerpo de Cristo, según su llamado como se explica en Efesio 4:11 “El que bajó (refiriéndose a Jesús) es el mismo que también subió a lo más alto del cielo para llenarlo todo con su presencia. Y él mismo concedió a unos ser apóstoles, y a otros, profetas; a otros anunciar el evangelio, y a otros ser pastores y maestros. Así preparó a los suyos para un acto de servicio, para la edificación del cuerpo de Cristo.”

 

Si en esta etapa de tu vida te ves obligado a delegar para poder seguir adelante no tengas temor, solo debes hacer como hicieron los apóstoles, ora pidiendo la dirección de Dios para poder elegir las personas que ya de antemano el mismo Espíritu Santo ha estado preparando para este momento.

 

No detengas la obra del evangelismo ni tu desarrollo como siervo o sierva de Dios. Con ayuda de Dios podrás encontrar las personas aptas que serán ayuda idónea para todo lo que necesitas. No te vuelvas un “hombre orquesta” queriendo hacer todo por ti mismo o por controlar todos los detalles. Abre hoy tus ojos espirituales y dale la oportunidad de crecer a otros que están cerca de ti. Notarás un gran alivio y mejor dinamismo en tu ministerio.

 

DECLARACION: Hoy aprendo a delegar orientado por el Espíritu Santo de Dios.

 

Oración: Señor, tú conoces todas mis circunstancias y sabes que me siento agobiado con tantas cosas pendientes que a veces no me permiten ni tomarme el tiempo para hablar contigo. Ayúdame Padre Santo a delegar con sabiduría tanto en mi vida profesional, personal como espiritual. Te lo ruego en el nombre de tu amado hijo Jesús. Amén.

-Mildred Natera