Hablar del evangelio

Muchos cristianos dicen: “Estoy agradecida (o) con el Señor porque me ha abierto los ojos y me ha traído a su camino”, otros dicen “Él ha abierto mis oídos para escuchar su palabra”, y eso me alegra mucho, pero hoy me pregunto, “¿No ha abierto nuestra boca?” tal parece que no!!! y no entiendo por qué tiene que ser así, si él nos ha dado autoridad para proclamar su palabra, quizás cabe preguntar ¿es a caso que queremos que Dios sea sólo para nosotros?

¿Por qué no compartir su grandeza?

No tengamos miedo de proclamar el evangelio, quizás no seamos muy buenos evangelizando; sin embargo, tomemos en cuenta, que no somos nosotros quienes hablaremos, sino él a través de nosotros; nosotros sólo somos instrumentos para su obra.

Recuerden el caso de Moisés:

Entonces dijo Moisés a Jehová: !!Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.

Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?

Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar.
Éxodo 4:10-12

Entonces, qué hemos de temer? Ánimo hermanos!

Es tiempo de que el mundo se entere de cuan maravilloso es nuestro Dios!

El Señor Jesuscristo nos dice: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Marcos 16:15


      

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