Uno de los procesos que las personas podemos llevar a cabo en la administración de los recursos naturales es el proceso de la siembra. Se debe preparar la tierra, es decir, el terreno donde se sembrará, elegir las semillas correctas, abonar la tierra, para que al final se obtenga la cosecha. Pero, en el devocional de hoy, quiero hablarte de otro tipo de siembra y cosecha y que es mucho más importante.

La Palabra de Dios dice en Gálatas 6:7-8 “No se dejen engañar: nadie puede burlarse de la justicia de Dios. Siempre se cosecha lo que se siembra. Los que viven solo para satisfacer los deseos de su propia naturaleza pecaminosa cosecharán, de esa naturaleza, destrucción y muerte; pero los que viven para agradar al Espíritu, del Espíritu, cosecharán vida eterna”. También dice en 2da. Corintios 9:6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, escasamente también segará; y el que siembra abundantemente, abundantemente también segará”.

RECUERDA, DEBEMOS SEMBRAR PARA EL REINO DE DIOS. ES TIEMPO DE SEMBRAR PARA VIDA ETERNA Y SALVACIÓN Y LA ÚNICA FORMA DE HACERLO ES PONIENDO NUESTROS OJOS EN CRISTO JESÚS, ARREPINTIÉNDONOS DE NUESTROS PECADOS Y ACEPTANDO Y RECONOCIENDO A CRISTO JESÚS COMO ÚNICO Y SUFICIENTE SEÑOR, REY Y SALVADOR DE NUESTRAS VIDAS. ¿YA LO TIENES CONTIGO?

Dios te bendiga,

Luis Manuel Polanco Schott

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