Planes. Todos los hacemos. Algunos con más detalles, otros con menos. Algunos apurados, otros con mucho tiempo. A veces de manera consciente y otras, pues casi sin pensarlo. Pero siempre tenemos planes. Lo que sucede es que muchas veces no salen como pensamos. En ocasiones nos equivocamos en lo que planeamos. Y aún en otros casos, podemos decir que sencillamente fueron malos planes.

Comienza el 2015 y quiero que hablemos de planes…pero no de mis planes, ni de los tuyos. Quiero que hablemos de los planes de Dios. Así es, Dios también tiene planes, planes para tu vida y para la mía. Algo que, honestamente, me resulta grandioso. Y en su Palabra él nos revela algo extraordinario acerca de sus planes.

Jer 29.11

Lee conmigo estas palabras, que quizá te resulten conocidas, peor que entre hoy y el viernes, las vamos a desmenuzar.

Esto dice el SEÑOR: “Ustedes permanecerán en Babilonia durante setenta años; pero luego vendré y cumpliré todas las cosas buenas que les prometí, y los llevaré de regreso a casa. Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el SEÑOR—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza. En esos días, cuando oren, los escucharé. Si me buscan de todo corazón, podrán encontrarme. Sí, me encontrarán —dice el SEÑOR—. Pondré fin a su cautiverio y restableceré su bienestar. Los reuniré de las naciones adonde los envié y los llevaré a casa, de regreso a su propia tierra”. (Jeremías 29:11-14, NTV).

El contexto de la historia: Una profecía de Dios para los desterrados de Israel que estaba en Babilonia. Cuando uno está desterrado quiere decir que está sin patria, sin raíces, sin lo conocido, sin lo familiar, y sin futuro. ¿Alguna vez te has sentido así? ¿Estás entrando al nuevo año de esa manera? ¿Como si estuvieras en una Babilonia, como si caminaras por un túnel sin poder ver la luz, ni siquiera al final? Aun así, Dios tiene planes para tu vida. Y quiero que te enfoques en lo que esta Palabra nos va a enseñar.

Dios sabe los planes que tiene para tu vida. (v. 11a) Yo sé los planes…Muchas veces el mundo que nos rodea nos hace pensar si Dios realmente sabe lo que está haciendo, o al menos si está haciendo algo en nuestra vida porque todo parece estar atascado…como que no vamos a salir nunca de Babilonia. Sin embargo, mira lo que dice el Salmo 139:16: “Me viste antes de que naciera. Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro. Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasara”. Dios sabe los planes desde el principio. No hay guerra, crisis financiera, hambruna mundial, pandemia o epidemia que pueda hacer que Dios pase por alto uno de nuestros días o el plan que tiene para nuestras vidas. Él es Dios, su capacidad es ilimitada. Él no tiene problemas de memoria, ni de estrés, ni tampoco cambia de opinión (Números 23:19).

El rey David entendió muy bien que Dios tenía planes para su vida y en uno de sus salmos escribió: “El Señor llevará a cabo los planes que tiene para mi vida, pues tu fiel amor, oh Señor, permanece para siempre” (Salmos 138:8). Él vivía con esa certeza y lo mismo debemos hacer nosotros.

Dios sí sabe los planes que tiene para tu vida y para mi vida, él no anda improvisando.

Los planes de Dios son para bien. (v. 11b) Por alguna razón a veces pensamos que Dios es una especie de aguafiestas cósmico que los planes que tiene para nuestra vida son de sufrimiento, de calamidad, etc. Pero Dios no miente, y su palabra dice que los planes que él tiene para nosotros son para bien. Ahora fíjate, no dice que los planes que tiene para nosotros son fáciles, ni tampoco que carecerán de problemas, tristezas, enfermedades. El versículo habla de la meta de esos planes: planes que son para bien…para darnos futuro y esperanza. Cuando a nuestra mente viene la idea de que no podemos confiar plenamente en Dios porque si nos entregamos a él sin reservas nos va a “amargar la existencia”, te puedo asegurar dos cosas: o no conoces realmente al Dios en que crees, o está creyéndole al enemigo. Jesús dijo que el ladrón (refiriéndose al diablo) viene para robar, matar y destruir, pero él vino para darnos una vida plena y abundante. Nosotros tenemos que confiar en que los planes que Dios tiene para nosotros tienen ese objetivo.

Romanos 8:28 es un pasaje que todos los cristianos conocen: “Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de los que lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos”. Tal vez la situación que estás atravesando no la puedes entender, no vez la luz al final del túnel….tienes que confiar en que los planes de Dios son para bien. Él tiene una meta, algo que quiere lograr en tu vida…quiere cumplir su propósito.

Los buenos planes tienen pasos. Y si queremos que el propósito de Dios se cumpla, tenemos que ajustarnos a su plan y dejar que él vaya siguiendo sus propios pasos. Leí hace poco que “una meta sin un plan, es solo un deseo” (Antoine de Saint-Exupéry). Y lo que Dios tiene para nosotros es una meta, un propósito: “llevarnos a la plena y completa medida de Cristo”. Y para eso él tiene un plan, un plan que producirá el bien pero que es diferente para cada una de nosotras. Si tratas de comparar el plan de Dios para tu vida con el plan de Dios para la vida de otra persona, te vas a frustrar. Cada persona es única, y el plan de Dios es único para cada persona. Lo único que es común en ese aspecto es que todos los planes de Dios son para el bien de aquellos que le aman y que han sido llamados de acuerdo a su propósito. Tienes que decirle a Dios: “Acepto tu plan, sea cual sea, porque tú me amas y sé que tu plan para mi vida es para bien”.

Hoy hemos visto las dos primeras parte de lo que Dios dice acerca de sus planes. Te invito a tomar lápiz y papel y anotar los pasajes, leerlos con calma y procesarlos a solas con Dios. Pídele que te ayude a entender y confiar en estas verdades.

La próxima semana vamos a la segunda y última parte. Además pondré a tu disposición un bosquejo que puedes descargar y usar si quisieras compartir este tema con tu grupo de mujeres, en tu iglesia, en tu grupo de oración, con amigas por correo electrónico, etc.

Te deseo muchas bendiciones, mientras vives la vida plena y abundante que Dios diseñó, y planeó, para ti.

Wendy

Te invito a visitar mi página en wendybello.com

© Todos los derechos reservados.

¿Qué opinas acerca de esta publicación?