Agradecimiento Día 2 – Dando siempre Gracias (con audio)

Cuando la vida se vuelve abrumadora por situaciones personales o externas tendemos a olvidar las bendiciones recibidas.
Un trancón en la autopista nos genera estrés y en muchos casos las personas se desesperan.
Una deuda que no se ha podido pagar puede significar la perdida del sueno y la desconcentración por la preocupación.
Un hijo que está actuando en desobediencia crea incertidumbre y fuertes cargas emocionales a los padres.
Cualquiera que sea la dificultad, o la falencia, si nosotros hacemos un alto y miramos bien veremos que en medio de estos problemas Dios está con nosotros.

Surge la pregunta, ¿Cómo pensar en lo bueno que pasa o que ha pasado con tanta carga emocional, física y espiritual?

La realidad es que cuando dejamos que el estrés gobierne sobre nuestras vidas, olvidamos apreciar las pequeñas cosas.
Podríamos olvidarnos de dar las gracias a un compañero de trabajo que hizo algo extra por nosotros, o incluso olvidarnos de nuestro agradecimiento a Dios.
Y con el tiempo llega la tendencia a perder la gratitud y el aprecio que tenemos por las bendiciones recibidas.

¿La solución?, actuar conscientemente, es decir, hacer pausas antes de seguir dejándose arrastrar por el “mar de situaciones estresantes”.
En la Primera carta a los Tesalonicenses capítulo 5, versos 16 al 18, el apostol Pablo dice: “Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús”. (NVI)

Por ejemplo, le invito para que haga en este momento un alto. Siéntese bien y respire profundamente, cierre sus ojos por unos segundos y dele gracias a Dios por este momento de descanso en medio de sus afanes… repítalo varias veces al día, y cada vez que lo haga pídale al Señor que le presente respuestas para sus temas angustiantes; que la paz que nos promete se haga realidad en tu vida.

No dejes que tu agradecimiento se convierta en desagradecimiento constante.
Enfócate en la bendición, en lo bueno que ha sido el Señor contigo y verás como tu vida comienza a cambiar… un día a la vez.

Oremos, “Señor, gracias por mostrarnos que tú estás presente en cada momento y en cada situación de nuestras vidas. Padre amado, te entregamos ahora mismo todo aquello que no podemos controlar, lo que nos produce estrés y preocupación. Y nos disponemos a darte gracias por Tu Amor, Favor, Gracia y Bendiciones, lo declaramos en el precioso nombre de Jesús, Amén”

Versículo: “Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús”. 1 Tesalonicenses 5:16-18 (NVI)

Buen Dia
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com

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