Arrepentimiento Genuino

El arrepentimiento es uno de los grandes componentes de la vida cristiana. Los primeros mensajes tanto de Juan el Bautista como de Jesús, tratan sobre el arrepentimiento. Puede parecer extraño que nos arrepintamos de nuestros pecados cuanto Jesús ya ha pagado por ellos, pero Dios nos llama a alejarnos del pecado y, mientras sigamos pecando, debemos seguir arrepintiéndonos.

Y el arrepentimiento es bueno para nosotros. Nos mantiene humildes, porque ¿a quién
le gusta admitir sus faltas? Y esta humildad mantiene nuestros corazones
blanditos hacia la justicia de Dios y llenos de gratitud por Su misericordia.

Por todo lo que la Biblia dice sobre el arrepentimiento, muchos creyentes están
confundidos sobre cómo es. Se ha escrito mucho sobre arrepentimiento y quiero
compartirte los pasos de Thomas Watson, pastor en 1600, para arrepentirnos.

Déjame darte en primer lugar la definición de arrepentimiento. Es corta y fácil de
recordar.

El arrepentimiento es la gracia del Espíritu de Dios, cuando un pecador es humillado
en su interior y reformado en su exterior”. Esencial a la idea de
arrepentimiento es que es tanto interno como externo.

El arrepentimiento real es un cambio interior (del corazón) que resulta en cambio
exterior (en nuestra manera de vivir).

Watson explica que esta clase de arrepentimiento tiene 6 componentes.

  1. Visión del pecado

Es fácil ver el pecado en otros. Pasamos mucho tiempo asumiendo que conocemos los
problemas que otros tienen y al mismo tiempo negamos los problemas en nuestro
propio corazón. Tenemos que quitar los ojos de otros y pasar tiempo mirándonos
a nosotros mismos.

2. Tristeza por el pecado

Nuestro segundo paso es el arrepentimiento. Una vez que la cortina de nuestra bondad
tal y como la percibimos se abre y vemos la oscuridad que se esconde en nuestas
vidas – la razón por la que Cristo fue a la cruz – deberíamos sentir una
profunda tristeza.

3. Confesión de pecado

“La tristeza puede ser una pasión vehemente que debe ventilarse. Se ventila por
medio de los ojos, llorando y por medio de la lengua, con la confesión.

Confesar es admitir ante Dios lo que hemos hecho mal, sin excusas, sin compararnos con
otros.

4. Vergüenza por el pecado

La palabra “vergüenza” no nos gusta mucho y tampoco nos gusta sentirla.
Pero para poder lidiar con nuestro pecado de manera apropiada, debemos sentir
vergüenza por él.

El pecado llevó a Jesús a sufrir un dolor increíble. El pecado nos muestra cuánto
necesitamos a Jesús. Nuestro pecado proclama que no siempore confiamos en la
manera de Dios de hacer las cosas. Tenemos mucho de lo que avergonzarnos.

5. Odio por el pecado

Ver nuestro pecado, sentir tristeza por él, confesarlo y sentir vergüenza cuando
nos damos cuent de por qué pecamos y lo que eso dice de nosotros debería
llevarnos a odiarlo. Cuando vemos cuán dañino para otros es nuestro pecado,
deberíamos odiarlo.

6. Dar la vuelta y alejarnos del pecado

El último paso del arrepentimiento es darse la vuelta y alejarse. Una vez que
podemos odiar nuestro pecado, deberíamos volvernos de él y correr hacia Dios y
Su manera de hacer las cosas porque ha habido un cambio en nuestro corazón.

Para algunos pecados, estos pasos pueden ir muy rápido y pasar por todos en cuestión
de minutos. Otras veces y por otros pecados, estos pasos pueden durar días,
semanas o meses.

Pecamos todos los días y a menudo nos enamoramos de nuestros pecados. Aunque podemos experimentar victoria en muchas áreas, hay muchos más pecados que necesitan
nuestra atención, Gracias a Dios, aquellos que están en Jesús nunca serán
condenados por estos pecados. Jesús ya pagó el castigo por ellos. Pero el
arrepentimiento diario es necesario.

Mirando a Jesús,

Jen

Desafío
Semana 3:
Esta semana piensa en maneras en las que puede ser un Josué en tu vida y escoger caminar en victoria. ¿Qué cosas necesitas cambiar, arrepentirte? ¿Qué cosas
necesitas comenzar a hacer?

Plan de lectura semana 3 –

Versículo para memorizar semana 3 –

Fuente Original: Arrepentimiento Genuino

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