Salmos 51 - Comparación Bíblica

Comparación Bíblica - Salmos 51

Salmos 51

Reina-Valera (1960) (RV60)

1 Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.

2 Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado.

3 Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí.

4 Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos; Para que seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.

5 He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.

6 He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

7 Purifícame con hisopo, y seré limpio; Lávame, y seré más blanco que la nieve.

8 Hazme oír gozo y alegría, Y se recrearán los huesos que has abatido.

9 Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades.

10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

11 No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo Espíritu.

12 Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente.

13 Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos, Y los pecadores se convertirán a ti.

14 Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación; Cantará mi lengua tu justicia.

15 Señor, abre mis labios, Y publicará mi boca tu alabanza.

16 Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría; No quieres holocausto.

17 No disponible

18 Haz bien con tu benevolencia a Sion; Edifica los muros de Jerusalén.

19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto u ofrenda del todo quemada; Entonces ofrecerán becerros sobre tu altar.

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Nueva Versión Internacional (NVI)

1 Ten compasión de mí, oh Dios, conforme a tu gran amor; conforme a tu inmensa bondad, borra mis transgresiones.

2 Lávame de toda mi maldad y límpiame de mi pecado.

3 Yo reconozco mis transgresiones; siempre tengo presente mi pecado.

4 Contra ti he pecado, sólo contra ti, y he hecho lo que es malo ante tus ojos; por eso, tu sentencia es justa, y tu juicio, irreprochable.

5 Yo sé que soy malo de nacimiento; pecador me concibió mi madre.

6 Yo sé que tú amas la verdad en lo íntimo; en lo secreto me has enseñado sabiduría.

7 Purifícame con hisopo, y quedaré limpio; lávame, y quedaré más blanco que la nieve.

8 Anúnciame gozo y alegría; infunde gozo en estos huesos que has quebrantado.

9 Aparta tu rostro de mis pecados y borra toda mi maldad.

10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva la firmeza de mi espíritu.

11 No me alejes de tu presencia ni me quites tu santo Espíritu.

12 Devuélveme la alegría de tu salvación; que un espíritu obediente me sostenga.

13 Así enseñaré a los transgresores tus caminos, y los pecadores se volverán a ti.

14 Dios mío, Dios de mi salvación, líbrame de derramar sangre, y mi lengua alabará tu justicia.

15 Abre, Señor, mis labios, y mi boca proclamará tu alabanza.

16 Tú no te deleitas en los sacrificios ni te complacen los holocaustos; de lo contrario, te los ofrecería.

17 El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado; tú, oh Dios, no desprecias al corazón quebrantado y arrepentido.

18 En tu buena voluntad, haz que prospere Sión; levanta los muros de Jerusalén.

19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, los holocaustos del todo quemados, y sobre tu altar se ofrecerán becerros.

51 No disponible

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