Buen Dia – Adoración y Servicio


Servir es la acción de alguien que está a disposición de otra persona para hacer lo que éste pide o necesita, es también la capacidad para darse a los demás sinceramente sin buscar beneficio personal.
La palabra “servir” en la Biblia es usada para describir tanto el servicio que ejercen los sacerdotes en el templo como la obediencia a Dios por medio del servicio a los demás en el que el amor a Dios y al prójimo son manifestados por medio de estos actos.

Obedecer es adorar a Dios. Por lo tanto: “Servir en los propósitos de Dios es la mayor expresión de la adoración en un creyente”.
Cantar y adorar con alabanzas al Señor son actos de honra hacia Dios, pero es en el servicio donde mostramos el verdadero espíritu de la adoración.

Es así como los que sirven a Dios en obediencia a sus peticiones, estos son los verdaderos adoradores.

El adorar sirviendo nace en el interior de la persona cuando el Espíritu Santo le entrega la revelación y esa persona acepta el llamado para cumplir lo que el Señor quiere; ya sea orar por alguien, ofrecer ayuda, dedicación en el ministerio, consejería o, apoyo financiero; cualquiera que sea la revelación ésta nace en el interior y es tan poderosa que produce un gozo indescriptible y se expresa en obediencia, en acción y en cánticos de amor y agradecimiento al Señor. Tal como ocurrió con David, Moisés, Abraham o con el Apóstol Pablo.

Cuando se acepta el llamado, hay entonces un fuerte deseo que coloca Dios en el corazón que le mueve a actuar y es allí donde comienza la adoración. Al iniciar el acto de servicio se activa la fe para lograr los imposibles, es un “llamado interno que produce expresión externa” con la cual se disfruta el servir para el propósito celestial.

Cánticos sin fe y sin activación espiritual a servir, son actos estériles que no producen crecimiento espiritual, solo son expresiones religiosas que no son agradables delante de Dios.

Es en el servicio en donde se hace manifiesta la justicia de Dios y se cumple la Palabra cuando declara “Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.” (Mateo 6:33 -NVI).

Versículo: “El Señor es mi fuerza y mi escudo; mi corazón en él confía; de él recibo ayuda. Mi corazón salta de alegría, y con cánticos le daré gracias”. Salmos 28:7 (NVI)

Buen Dia
Juan C Quintero
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