Buen Dia – Buenas semillas dan buenos frutos

Las semillas son elementos de un género que tienen la capacidad para reproducir el fruto que los contiene. Las buenas semillas son la base para buenos árboles y al final para futuras buenas cosechas.

En el evangelio de Marcos capítulo 4 versos 26 al 29, Jesús habla de lo que se conoce como la parábola del crecimiento de la semilla; en la que se habla de una semilla que es sembrada, la cual, de un día para otro, brota y crece sin que esto se perciba; lo que significa es que la semilla está obrando en el interior de la tierra y en el momento correcto y menos esperado, brota hacia el exterior.

Dios está constantemente tratando de plantar nuevas buenas semillas en tu interior. Él está tratando de sembrar semillas que:
– Aumenten tu fe.
– Amplíen tu visión.
– Te lleven a depender más de El
– Produzcan en ti, nuevos niveles de victoria.

Pero antes de ver una cosecha, la semilla tiene que echar raíces. La buena semilla necesita un buen terreno; es decir, tú tienes que aceptar la semilla que viene de la Palabra de Dios, recibirla y dejar que sea sembrada en tu corazón. Así es como permites que la semilla eche raíces.

Pero es importante saber que existen varias clases de semillas y que no todas provienen de Dios, eres tú quien debe saber escoger cuáles vas a permitir que sean sembradas en tu interior.
¿Semillas de odio?, ¿Venganza?, ¿Temor?, ¿Desesperanza?; o ¿semillas de fe?, ¿amor?, ¿victoria?, ¿gozo?, ¿paz?.  

Hoy, te animo a examinar el tipo de semilla que estás permitiendo que se siembren en tu vida.
¿Cuáles son los pensamientos que estás permitiendo que echen raíces?.
¿Están las semillas de vida, fe y de la Palabra de Dios creciendo en tu corazón y en tu mente?

Si no has recibido las buenas semillas de Dios hasta el día de hoy, te tengo la mejor noticia, ¡Puedes empezar a permitir que las buenas semillas de Dios empiecen a ser plantadas hoy mismo y que las raíces de lo viejo sean arrancadas de tu corazón!

Comience a meditar en las promesas de Dios; aumente su fe y confié en la misericordia infinita del Señor.
Permite que sean las buenas semillas del Padre Celestial las que echen raíces en tu mente y se aniden en tu corazón.
Y así, de un día para el otro, verás como brota el árbol de la fe, el cual crecerá hasta dar una poderosa cosecha llena de grandes bendiciones.

Versículo “Además, el Señor nos dará buenas cosas, y nuestra tierra producirá buenos frutos”. Salmos 85:12 (RVC)

Buen Dia
Juan C Quintero
www.BuenDiaTodosLosDias.com