Buen Día – Destruyendo la Frustración (con audio)

Pocos estados de ánimo pueden ser tan limitantes en la vida como el sentimiento de frustración. Sentir que hemos fracasado en algo que pensábamos que sería exitoso… es frustrante, crea confusión y desánimo.

 Tal vez has empezado un proyecto que no ha podido terminar por recursos financieros, o una relación matrimonial que finalmente fracasó; o tal vez de un momento a otro te has quedado sin trabajo… sea cual sea la situación… se crea frustración.

Pasó algo similar con los discípulos de Jesús, quienes se habían dispersado por causa de la muerte de Cristo regresando a sus antiguas actividades al saber que su maestro ya no estaba.
La realidad es que ellos no tuvieron la revelación completa del plan de Dios; su situación de frustración los llevo a dejar a un lado su fe y a regresar a su estilo de vida anterior.

En el evangelio de Juan capítulo 21 se relata la manera en la que Jesús se les aparece a los frustrados discípulos pescadores que regresaban de una jornada sin pescar nada, pero que en su re-encuentro se vuelve a producir el milagro de la pesca milagrosa.

En medio de su dolor y tristeza aparece Jesús, de manera inesperada manifestándose con un milagro que sólo podía ser hecho por Él.
Esta fue la última vez que ellos dudaron del Señor. Pedro fue restaurado por la negación y puesto de nuevo en el ministerio.
Tan fuerte fue este encuentro y el poder del Espíritu Santo que Pedro pasó de la frustración a predicar con éxito el mensaje de salvación en Cristo, con tanta fuerza que, en esa predicación recibieron el mensaje tres mil personas las que fueron también bautizadas.

Muchas veces las circunstancias por las que pasas pueden llevarte a sentirte como Pedro. Se empieza a perder la esperanza de que algo pueda cambiar y es posible que hasta se quiera alejar de Dios; pero nuestro Señor es fiel.
Inesperadamente llega respuesta celestial; aparece una persona enviada por Él que soluciona tu situación; el arrepentimiento viene a quien te ha ofendido, un sueño o una idea nueva llega de repente y te trae soluciones y opciones.

Créelo, “Él nos sostiene por la diestra de su justicia, él comprende que somos carne y nos ayuda en nuestras debilidades. Dios es quien convierte nuestras más terribles frustraciones, en algo bueno para Su propia Gloria”.

Oremos: “Señor hoy reconozco que me he sentido frustrado y que esto ha afectado mi fe. Te pido amado Señor que me ayudes a levantar mi confianza, que me des fuerzas renovadas y respuesta en mi angustia, confío en ti. Esto lo creo y declaro en el precioso nombre de Jesús, Amen”

Versículo “Por lo tanto, no pierdan la confianza, que lleva consigo una gran recompensa”. Hebreos 10:35 (RVC)

Buen Día
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com

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