Buen Día – No desprecies lo pequeño


Tenemos la tendencia a minimizar lo pequeño, a subestimar los pequeños inicios o ignorar como importantes a los primeros pasos de alguna actividad que emprendemos.

Pero, ¿te has puesto a pensar que tú mismo(a) fuiste muy pequeño(a) cuando naciste?
Para nacer hemos venido de lo pequeño, un diminuto esperma que luchó contra millones de ellos para encontrar un óvulo y fecundizarlo… y hoy eres una persona adulta que creció y se desarrolló hasta llegar a ser quien tu eres.

Por eso te digo, “las cosas pequeñas no se deben minimizar o menospreciar porque ellas son el inicio de algo que tiene el potencial de ser grande”.

De una pequeña semilla puede crecer un árbol gigante; de un huevo nace un ave tan grande como un avestruz.


¿Qué tal si cambias tu perspectiva de lo pequeño y lo comienzas a ver grande por fe?

Tal vez es un emprendimiento empresarial, quizás algo que puedes hacer en tu casa, pero que de la mano de Dios, con fe y trabajo constate te aseguro que tiene la capacidad de convertirse en una empresa multinacional.
Tu hijo que no está actuando correctamente en su adolescencia pero que tiene la esencia de la Palabra de Dios en su corazón, esa siembra puesta en este joven tiene la capacidad para que esta crezca en él y así pueda ser un hombre de Dios destinado para grandes cosas.

En la Biblia se cuenta la historia de Noé, un hombre de fe que un día recibió la misión de construir un arca, solo esto recibió, luego le tocó empezar a planear y a conseguir los materiales para construirla. ¡Todo comenzó con un llamado de Dios!


¿Te ha llamado Dios?, ¿Te ha pedido algo que sientes que es demasiado grande y tú te ves cómo alguien tan pequeño e insignificante que no respondes al llamado?

Te exhorto para que desde hoy cambies tu perspectiva, es decir que tengas la manera correcta de ver lo pequeño, porque debes ver el potencial antes que el tamaño que tienen las cosas.

Oremos: “Señor, reconozco que con frecuencia ignoro o minimizo lo pequeño. Quiero recibir de ti la visión de potencial que tiene lo pequeño. Renuncio a mi manera de percibir lo que me has dado. Por pequeño que sea sé que de tu mano podrá ser muy grande; lo creo y declaro en el nombre de Jesús, Amén”.

Versículo: “¿A qué se parece el reino de Dios? —continuó Jesús—. ¿Con qué voy a compararlo?. Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerto. Creció hasta convertirse en un árbol, y las aves anidaron en sus ramas”. Lucas 13:18-19 (NVI)

Buen Dia
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com