Buen Dia – No más tristeza


La tristeza puede arraigarse en el corazón de una persona y con el tiempo eliminar la alegría. Aunque también puede llegar repentinamente y robarte la alegría.
La tristeza puede tener varias fuentes. Quizás llegue por un quebranto de salud… alguien que lucha contra un dolor crónico; pero también puede provenir de un desengaño amoroso, o de una traición en un negocio, o por alguien cercano que le trató injustamente.
La pérdida de aquello que valoramos también contribuirá a la tristeza; puede ser porque un familiar o un amigo haya fallecido; o tal vez por un negocio que se malogró… en fin, puede ocurrir por muchas causas más.
Puedo decir entonces que nadie en este mundo es inmune a la tristeza.
Tal vez se pueda negar su efecto o tratar de desviar la atención de esa realidad; pero esto no soluciona el sentimiento que se produce en el corazón. Para tratar con la tristeza se requiere mucho más que un ejercicio mental de buscar pensar positivamente.

En la Biblia podemos ver que cuando Jesús estuvo angustiado justo antes de su arresto en el jardín de Getsemaní hizo algo maravilloso… “apeló a su Padre Celestial y expresó su angustia delante de Él”.
Esa es la manera correcta de manejar nuestras tristezas; no en nuestra capacidad humana, ni en la motivación externa, pero sí con la ayuda de nuestro Padre Celestial.
Su Amor y Gracia incondicional llenará una vida de tristeza, transformándola en fortaleza de espíritu. El Señor está ahí para entender y consolar; por lo tanto, pídele que haga de Su gozo tu motor de vida.
Cuando muestras tu verdadero sentimiento, tu dolor delante del Dios creador del Cielo y de la Tierra en humildad recibirás consuelo; te aseguro que ante Él no pasará desapercibida tu necesidad. El Señor es nuestro gozo, nuestra fortaleza; es nuestro defensor, salvador y restaurador. En Sus preciosas manos encontramos libertad del dolor y de la angustia.

Quita tu atención de la tristeza y coloca tu vida al servicio de los demás; visita un hospital; vé a un orfanato, ayuda en una entidad para el cáncer o en un asilo de ancianos; porque quizás tu tristeza se vuelva irrelevante en la medida que ofreces tu ayuda a alguien que está en una situación… tal vez más difícil que la que estás pasando.
Conéctate con Dios, sirve a los demás. Con el tiempo, la decepción será reemplazada por la esperanza y la tristeza por la alegría.

Versículo Lo has dotado de bendiciones eternas y le has dado la alegría de tu presencia Salmos 21:6 (NTV).

Buen Dia
Juan C Quintero
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