Sat, 18 January 2020

Buen Día – Renovando la Visión (con audio)

Con el paso de los años, nos llega un momento en el que necesitamos gafas para poder leer. Este proceso comienza cuando empezamos a ver un tanto borroso, hasta que se nos dificulta poder leer cierto tamaño de la letra; y es en ese momento en el que decidimos ir al optómetra para recibir unos lentes de lectura.
Esto ocurre con la visión natural, pero ¿Qué pasa con la visión espiritual?.

Creo que es muy importante que revisemos el estado de nuestra visión espiritual. Porque hay muchos elementos que pueden impedir que se pueda ver con los ojos de la fe.

Nuestro Señor Jesús lo dijo claramente así, en el evangelio de Mateo capítulo 13, verso 13, “Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden”. (RVR1960)

La visión espiritual nos permite ver lo que Dios quiere hacer en el futuro, aquello que Él nos está llamando para ejecutar. Pero un corazón endurecido o una persona orgullosa jamás van a poder recibir la revelación que el Señor quiere hacer.

Puede ser que la vean, pero como lo dijo el Señor, “viendo no ven”, quizás porque la cuestionan, la menosprecian o simplemente porque no se consideran dignos del llamado de Dios.

Todos los discípulos de Jesús, necesitamos ver las cosas como Jesús las ve; esto implica también entender Su Palabra y ser obedientes a sus peticiones. Esta actitud nos permite reenfocar nuestra mirada y renovar nuestra mente.

Cuando vemos y aceptamos la visión de Dios, es como si tuviéramos unos nuevos lentes con los cuales podemos ver con claridad lo que Dios nos quiere mostrar, estamos llenos de un nuevo sentido de claridad sobre lo que es importante, al hacerlos también se fortalece la fe en lo que Jesús puede hacer en nuestras vidas. Y todo esto porque vemos las cosas como Él la ve.

Es hora de ir al oculista celestial, de despojarnos del orgullo y del temor, para aceptar y recibir la revelación de la visión de Dios para nuestra vida.
Toma un momento para pedirle a Jesús que renueve tu visión. Que tus ojos sean abiertos para ver lo que Él quiere que veas y que te muestren a dónde quiere que vayas.

Oremos “Señor gracias por tu revelación, por mostrarme lo que deseas que yo haga. Aceptare y seré obediente a cada visión espiritual que me quieras dar. Dejo a un lado el orgullo y el temor, y seré una persona esforzada y valiente para seguir tu perfecta y santa voluntad, lo creo y declaro en el nombre de Jesús, Amen”

Versículo “Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden”. Mateo 13:13 (RVR1960)

Buen Día
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com

Anterior PublicaciónEl pensamiento del Día
Siguiente PublicaciónQue tu vida sea como el bambú