Buen Día – Venciendo en la batalla de la fe (con audio)

Entre las más duras batallas de la vida, la más fuerte es la de la fe. ¿Por qué?, porque estamos inmersos en un mundo que no acepta y no recibe la fe en Jesús como algo aceptable; y porque hay una lucha interna por no pecar. Entonces ¿Qué debemos hacer?

Lo primero es pedir en oración al Espíritu Santo que produzca la revelación de la verdad; y la verdad tiene un nombre “Jesús de Nazareth”; por lo tanto, estás pidiendo que Jesús el Mesías sea revelado en tu vida de manera sobrenatural.
Revisemos lo que escribe Pablo a su discípulo que está en la primera carta de Pablo a Timoteo capítulo 6, verso 12, que dice “Pelea la buena batalla de la fe; haz tuya la vida eterna, a la que fuiste llamado y por la cual hiciste aquella admirable declaración de fe delante de muchos testigos”. (NVI)

Es claro lo que Pablo afirma, hay y habrá una fuerte batalla permanecer en la fe, para no permitir que las tendencias del mundo y las mentiras del enemigo hagan dudar de Dios. Revelación, pide por revelación.

Lo segundo, es empezar a creer que nuestras tentaciones y luchas no son únicas y, por lo tanto, nunca son insuperables, inamovibles o imperdonables. Es mentira creer que cualquier tentación es irresistible, o que somos los únicos que tenemos esas luchas.

Dios nos equipa y proporciona lo que necesitamos para superar cualquier tentación y pecado. Tu no estas solo(a) en tu batalla contra la tentación, aunque el enemigo te quiere hacer creer que estás solo(a) en esa batalla. Ten en cuenta que si pierdes la fe en que puedes vencer sobre sus tentaciones, entonces habrá aumentado peligrosamente el poder del pecado.

El Señor tiene el poder para cambiar cualquier situación por oscura, difícil, tormentosa y fría que parezca, porque como está escrito en Efesios capítulo 3, verso 20 “Dios puede hacer muchísimo más de lo que pedimos o imaginamos”

Que tu fe no desfallezca y que tu fortaleza no se rinda ante el acecho de la tentación, del tentador y del pecado. Dios es más grande.

Oremos “Señor amado, gracias por afirmar mi fe, por darme la certeza de que tú estás conmigo, que no estoy luchando en solitario. Que tu Santo Espíritu me fortalezca, que me dé la completa revelación de Jesús para nunca dudar, lo pido en el precioso nombre de Jesús, Amen”

Versículo “Pelea la buena batalla de la fe; haz tuya la vida eterna, a la que fuiste llamado y por la cual hiciste aquella admirable declaración de fe delante de muchos testigos”. 1 Timoteo 6:12 (NVI)

Buen Día
Juan C Quintero
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