Cinco piedras

Y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en su mano, y se fue hacia el filisteo.
1 Samuel 17:40

La Biblia en la Versión Reina Valera 1960 describe a Goliat así: “tenía de altura seis codos y un palmo. Y traía un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce. Sobre sus piernas traía grebas de bronce, y jabalina de bronce entre sus hombros. El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro.” (1Samuel 17:4-7) Esta descripción de Goliat probablemente no permite percibir la imagen de una idea de lo imponente que era la figura de Goliat.

La Traducción en Lenguaje Actual (TLA) presenta esa descripción física de Goliat de la siguiente manera: “Medía casi tres metros de altura. Llevaba puesto un casco, y también una armadura de bronce que pesaba como cincuenta y siete kilos. Sus piernas estaban protegidas con placas de bronce, y en los hombros llevaba una jabalina. La base de su lanza era enorme, y su punta era de hierro y pesaba como siete kilos.”

Voy a tratar de describir a Goliat de forma que se pueda percibir de una clara su físico:
1) Media unos nueve (9) pies y seis (6) pulgadas
2) Pesaba seiscientas sesenta (660) libras
3) Su armadura pesaba ciento setenta y cinco (175) libras
4) Su lanza pesaba quince (15) libras.

Es probable que David tuviese unos veinte (20) años cuando enfrentó a este gigantón.

Si se pudiese corroborar la estatura de Goliat este tendría un lugar en el Libro Guinness de los Récords como el hombre más alto de la historia. Ese lugar le corresponde al norte americano Robert Pershing Wadlow, “El gigante de Alton”. Este alcanzó una altura de ocho (8) pies once (11) pulgadas y llegó a pesar cuatrocientas treinta y ocho (438) libras antes de fallecer en 1940 a los veintidós (22) años. Felipe Birriel, “El Gigante de Carolina” quien murió en el año 1994 alcanzó la altura de siete (7) pies once (11) pulgadas.

Al llegar cerca de la Tierra Prometida Moisés envió doce (12) espías para que reconocieran la tierra. El informe de diez (10) de los espías en la parte final fue este: “La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.” (Números 13:32,33) Esto provocó la ira de Jehová y que el pueblo de Israel estuviera cuarenta (40) años en el desierto y que aquella generación, salvo Caleb y Josué, murieran en el desierto.

Establecidos en la Tierra Prometida Saúl y su ejército son perturbado por el gigante de nueve (9) pies y seis (6) pulgadas, Goliat. Su reacción es la misma que cuando fueron a entrar a la Tierra Prometida: “se turbaron y tuvieron miedo”(1 Samuel 17:11)

David un joven de más o menos veinte (20) años tuvo que salir a enfrentarse al gigante de Goliat que llevaba cuarenta (40) días provocando a Israel.

Los gigantes hay que enfrentarlos porque no se van a ir por ellos mismos. Se quedarán ahí hasta que nos derroten o los derrotemos.

¡Que forma la de David enfrentar a Goliat!; “Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos.” (1 Samuel 17:45-47)

David salió con su cayado, cinco (5) piedras que escogió y su honda. Lo derribó con una piedra que lanzó con su honda. Estando en el suelo cogió la propia espada de Goliat y le cortó la cabeza.

Es interesante notar que a David le sobraron cuatro (4) piedras; como si esto fuera símbolo profético de lo que iba a acontecer al final de su reinado. 2 Samuel 21 presenta que los hombres de David mataron cuatro (4) filisteos gigantes: 1) Abisai mató a Isbi-benob; 2) Sibecai mató a Saf; 3) Elhanán mató al hermano de Goliat; y 5) Jonatán mató a otro gigantón que tenía doce (12) dedos en sus manos y doce (12) dedos en sus pies.

A los gigantes hay que matarlos.

La victoria de David sobre Goliat fue su primer gran acto público. David ya había tocado el arpa para Saúl porque su música hacía que los espíritus inmundos que le perturbaban luego de haber sido desechado como rey se le apartasen. David llegó a tocar para Saúl por uno de los criados de este le dijo: “He aquí yo he visto a un hijo de Isaí de Belén, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y Jehová está con él.” (1 Samuel 16:18)

El Espíritu de Jehová había abandonado a Saúl y ahora el Espíritu de Jehová estaba sobre David el que había sido ungido para ser rey.

Cuando Saúl le señaló a David que no podría derrotar a Goliat este le respondió de forma hermosa: “Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. …. Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo.” (1 Samuel 17:34-37)

Hay victorias que son extraordinarias, pero antes que esas victorias lleguen deben de haber esas victorias pequeñas que van fortaleciendo la vida espiritual.

El creyente que quiere derrotar los gigantes que vienen contra él debe preparar su “saco pastoril” con cinco (5) piedras:

Primera: meditar en la Palabra de Dios para tener conocimiento de la voluntad divina.
Segunda: oración para recibir instrucciones específicas.
Tercera: obediencia, para no apartarse del plan que Dios ha dado.
Cuarta: esperanza, para estar conscientes que el que va a lograr la victoria es Jesucristo.
Quinta: fe, para hacer de uno la victoria que ya ha sido dada.
No se le puede tener miedo a ningún gigante, pronto caerá frente a uno.

Jorge Cintron
Jorge Cintronhttps://www.elversiculodeldia.com
Pastor en Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico

Aquí puedes Comentar o Responder a esta Publicación

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Más 122,000+ Lectores

Síguenos y recibe contenido fresco cada día de elversículodeldía.com

Suscríbete!

Suscríbete, no te pierdas nuestras publicaciones.

YouBlessing

Log In

Or with username:

Forgot password?

Forgot password?

Enter your account data and we will send you a link to reset your password.

Your password reset link appears to be invalid or expired.

Log in

Privacy Policy

Add to Collection

No Collections

Here you'll find all collections you've created before.