Cuando Dios guarda silencio

SALMO 46:10 “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah“

Si el silencio del SEÑOR es bueno para nosotros, entonces, ¿cómo debemos reaccionar cuando sentimos que hay un muro que bloquea nuestro acceso a ÉL? La única forma de romperlo es seguir orando. Es importante que permanezcamos de rodillas y sigamos dirigiéndonos a ÉL.

Primero, pide a DIOS que te muestre la razón de Su silencio. Mientras Jesús estaba en la cruz, ÉL demostró que podemos acercarnos al Padre Celestial con nuestras preguntas (vea Marcos 15:34: “Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: —¡Eloi, Eloi!, ¿lama sabactani? (que significa: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”). Nuestro Señor nos invita a hablar con ÉL sobre cualquier cosa, porque nos entiende perfectamente. ÉL sabe la motivación detrás de lo que estamos pidiendo, y conoce perfectamente nuestra condición espiritual.

Segundo, pídele que te indique qué quiere ÉL para tí. Recuerda que el tiempo del Señor puede no coincidir con el tuyo.

Tercero, confía en ÉL. Estate quieto en la presencia del Señor mientras obra en tu vida, y ten fe en que ÉL siempre ve el camino claramente, ya sea que tú lo veas o no. Ten en cuenta que DIOS desea que Sus hijos le escuchemos, aún cuando sintamos que ÉL está callado, aún cuando queramos darnos por vencidos.

Finalmente, abre la Biblia y empieza a leerla. El Espíritu Santo que vive en tíq interpretará la Palabra de DIOS en tu corazón, y tú comenzarás a escuchar lo que ÉL te diga.

Además de dirigirte a DIOS, practica también el estar en silencio en Su presencia. Si le escuchas atentamente, ÉL satisfará los anhelos más profundos de tu corazón, y tú experimentarás la presencia del Señor en tu vida.

-Ministerios En Contacto

OREMOS: Padre Celestial. Responde mis oraciones, oh Señor, tengo fe  que me vas a responder y que Tu Espíritu me ayude a aceptar Tu voluntad. En el nombre de Cristo, amén.

*Leer Salmo 46 (VRV 95)

Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulacio-nes.  Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar; Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah

Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, El santuario de las moradas del Altísimo. Dios está en medio de ella; no será conmovida. Dios la ayudará al clarear la mañana. Bramaron las naciones, titubearon los reinos; dio él su voz, se derritió la tierra.Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah

Venid, ved las obras de Jehová, que ha puesto asolamientos en la tierra. Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra. Que quiebra el arco, corta la lanza, Y quema los carros en el fuego.10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. 11 Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah

Mildred Natera
Mildred Naterahttps://www.elversiculodeldia.com
Una sierva para la gloria de Dios!

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