Dios pelea por ti

“Y pelearán contra ti, pero no te
vencerán; porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte.” Jeremías 1:19

Josué es un libro que trata de batallas tanto espirituales como físicas.

Tal vez no hayamos enfrentado cinco reinos físicos
levantándose contra nosotros, pero apuesto a que hemos librado muchas batallas
con la depresión, la pérdida, la ira, el resentimiento y la decepción.

Muchas de nosotras hemos luchado contra esos enemigos más
veces de las que nos gustaría admitir. ¡Al menos es mi caso!

Lo que me encanta del libro de Josué es contemplar la
relación de Josué con Dios. Josué no sólo fue valiente en su fe, sino también
valiente en sus oraciones. Solo mira la oración audaz que hizo en  Josué 10:12-14:

“Entonces
Josué habló a Jehová el día en que Jehová entregó al amorreo delante de los
hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas:

Sol, detente en Gabaón;

Y tú, luna, en el valle de Ajalón.

Y
el sol se detuvo y la luna se paró,

Hasta
que la gente se hubo vengado de sus enemigos.

¿No
está escrito esto en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y
no se apresuró a ponerse casi un día entero.  Y no hubo día como aquel, ni
antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque
Jehová peleaba por Israel.”

¿Te das cuenta? Dios extendió el día por Josué, para que
él pudiera ganar la batalla.
Echando un segundo vistazo a esa batalla, ¿cómo ganó Josué REALMENTE?

Con la intervención de Dios a través de la oración.

Lo que
Dios hizo en los campos de batalla con Josué, puede hacerlo también en tu vida.
¿
En qué batallas te encuentras en estos
días? ¿Es por tu fe? ¿Tu familia? ¿Tu trabajo? ¿Tu mente?

Aprendiendo una lección de la vida de Josué, cada batalla
en la que nos encontremos necesita ser peleada en oración.

  • Cuando
    Josué consultó con el Señor y obedeció los mandamientos de Dios, las batallas
    fueron ganadas
  • Cuando
    Josué no buscó a Dios, las batallas se perdieron, y el pueblo resultó herido.
    Lo mismo es cierto en nuestras vidas también.

Amiga,
sé que vivimos en un mundo quebrantado. La vida puede ser dura. Cada día nos
enfrentamos a batallas visibles e invisibles. Batallas en el sentido físico y
en el sentido espiritual. Entonces, ¿cómo nos defendemos? con la verdad.

Esta es la verdad a la que nos aferramos:

1. Dios está con nosotras en cada batalla. 2 Crónicas 32:7

2. Nunca estamos solas.
Josué 1:9

3. Dios pelea por nosotras. Éxodo 14:14

4. Lo que está destinado al mal, Dios puede volverlo al
bien. Génesis 50:20

Los cinco reyes unieron fuerzas para derribar a Josué y su
ejército de guerreros. De lo que ellos no se dieron cuenta es de que, en
realidad, se la estaban haciendo más fácil a Josué y sus hombres. ¡En lugar de
viajar y luchar contra cinco reinos separados, (lo que hubiera fatigado a los
hombres de Josué) tenerlos a todos agrupados en una batalla masiva hizo que
derrotarlos sea aún más fácil!

Una y otra vez en Josué, leemos: “No temáis, ni os
atemoricéis; sed fuertes y valientes…” Josué 10:25

¡Esas palabras no fueron solo para los hombres de Josué,
sino también para ti en tus batallas! Independientemente
de las batallas a las que te enfrentes hoy, ¡tú también puedes ser fuerte y
valiente!

Como con Josué, Dios está contigo. Él peleará tus
batallas. Tú no estás sola en ellas.

Entonces, ¡sé fuerte y valiente! Ora esas oraciones
audaces y juntas ¡maravillémonos de cómo Dios las responde… para Su gloria!

Ama a Dios Grandemente,

Ángela

Fuente Original: Dios pelea por ti

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