La promesa de nuevas misericordias cada mañana

Ella solo necesitaba un recordatorio…

La escuela había estado difícil. Demasiados exámenes mezclados con el drama de la escuela intermedia y esta chica mía estaba lista para terminar la semana. Entró en mi auto con los hombros caídos, ya sea por la tensión de su mochila o por la tensión de su día… ambos agotándola, cada uno a su manera única. “¡Ahhh mamá, estoy lista para que acabe este día!”, dijo mientras nos alejábamos de la escuela. Estaba lista para un nuevo día y necesitaba el recordatorio de la promesa de Dios de que Su amor y nuevas misericordias la esperaban en la mañana…

No sé dónde te tiene la vida en este momento, pero quiero que sepas que las misericordias de Dios son nuevas cada mañana para ti también. Tal vez eres como yo y encuentras que la vida te golpea de vez en cuando. Los recuerdos del pasado inundan tu mente e intentan ahogar tu alegría. Para algunas de ustedes, las facturas siguen llegando y los cheques de pago nunca parecen ser suficientes. Para otras, la vida no ha resultado como pensaban. Para muchas de nosotras, la vida es difícil de este lado del cielo y no ayuda que vivamos en un mundo desordenado y egocéntrico que está sufriendo por Jesús…

Pero para aquellas de nosotras que llevamos Su nombre, tenemos una promesa increíble a la que debemos aferrarnos en esas oscuras mañanas tempranas y noches solitarias… Las misericordias de Dios son para nosotras y Él las da generosamente con cada sol naciente.

Debido al amor firme de Dios, en Lamentaciones 3: 22-23 se nos dice que Él nos responde con compasión en lugar de ira. Cada mañana nos extiende amor y misericordia porque Su amor por nosotras es mayor que nuestro pecado. Ahora, ¿Qué significa todo esto? Significa que las misericordias de Dios son continuas. Son constantes a pesar de que sientas que necesitas ganártelas. Las misericordias de Dios dependen de Él y no de ti. ¿Por qué? Porque Él es un buen, buen padre.

Entonces, ¿cómo debemos responder a este extravagante amor y misericordia?

Abrazando quién eres en Cristo. Colosenses 3:12-13 dice que eres elegida, santa y amada. Así que, a pesar de lo que el mundo te está dando en estos días, primero debes saber que Dios está loco por ti. Eres extravagantemente amada por Quien te creó. Te miran con ojos de amor y eres atesorada. A medida que abrazas el amor de Dios por ti, Dios comienza a cambiarte de adentro hacia afuera y, a su vez, te vuelve más compasiva porque Dios te ha mostrado compasión. Empiezas a extender la amabilidad, a verte con humildad, a responder con gentileza y a ser paciente porque Dios te ha tratado con el mismo cuidado.

Así que anímate, querida amiga, todas tenemos días malos. ¡La buena noticia es que Dios tiene un regalo para nosotras con cada sol naciente! ¡Abraza las misericordias de Dios y deja que Su amor por ti te cambie de adentro hacia afuera!

¡Nunca olvides que eres amada por Aquel que levanta el sol cada mañana! ¡Nuevas misericordias te esperan, querida amiga!

Hablemos: ¿Cómo ha afectado tu vida abrazar las misericordias de Dios?

¡Ama a Dios grandemente!

Traducido por Joanna Pérez de Merino

_________________________

Recuerda visitar nuestra tienda

https://www.etsy.com/listing/745404681/kit-adg

Disponibles:
Cuaderno de notas
Bolsa para Biblia
Taza para el café



Fuente Original: La promesa de nuevas misericordias cada mañana