No te detengas a mirar

Salmos 73:28 

Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien;

Mientras leía este salmo y meditaba en el, venia  a mi mente que así como el salmista se detuvo a mirar la prosperidad del impío, todo aquello que alcanzaba sin mucho esfuerzo, comenzó a sentir envidia y casi desear todo lo que ellos veía que tenían, es tan similar a lo que hoy sucede en la vida de muchos cristianos.

Vemos como prosperan los impíos, se enriquecen aún aunque están llenos de maldad, nadie les estorba, y comenzamos a compararnos y decirle al Señor…Yo que te sirvo que me guardo para ti, porque tengo tanta lucha, enfermedad, la economía fluye a cuenta gotas cuando tú Dios eres el dueño de el oro y la plata, cuando dice tu palabra que te llevaste nuestras enfermedades en la cruz del calvario y estos impíos que no te sirven también que les va y comenzamos a envidiar sus posesiones. Comenzamos a mirar toda publicidad y a llenar nuestros ojos de todo lo que ofrece el mundo y a desear en nuestro corazón. Porque? Ah, porque nos detuvimos a mirar lo que ellos hacían, cuando nuestra mirada debe estar puesta en el blanco Cristo Jesús.

Hasta que el salmista no entró en el santuario de Dios ( salmos 73:17) no comprendió el fin que tenía el impío. 

Porque allí en el santuario, nuestros ojos, nuestra mirada esta sólo hacía Dios, porque allí no hay distracciones que desvíen nuestros pensamientos, fue allí estando en el santuario que el salmista pudo comprender que aunque viera al impío prosperar ellos tenían un fin y no es un fin bueno.

Dice el versículo 27 los que se alejan de ti perecerán y tú destruirás a todo aquel que se aparta.

Cuando el salmista entendió y comprendió esto, pudo darse cuenta que a pesar de sus duras situaciones el acercarse a Dios era el bien para él, que en medio de sus luchas, enfermedad, escasez su porción y su roca era Dios, comprendió que estar fuera de Dios era NO TENER NADA.

Podemos tener el mejor trabajo, buen suelo, todas las  comodidades pero si no tenemos a Dios No tenemos nada o quizás no tengamos un buen empleo con un buen sueldo y hasta pasemos estreches y escasez, pero Si tenemos a Dios lo tenemos Todo su bien cada día estará con nosotras en nosotras y sobre nosotras.

Mantén tu mirada en Dios mi amada hermana no permitas que nada te distraiga no te detengas a mirar al mundo y su falsa prosperidad.

 Acércate cada día más a Dios porque su bien té rodeará , en Él está nuestra Esperanza de Gloria.

Dios te bendiga 

con amor tu hermana y amiga Blankita