Persiguiendo la Santidad

¡Este es nuestro último día  en el libro de Josué! Estos versículos son las últimas palabras de Josué para el pueblo de Israel.  Él exhorta al pueblo a abolir la idolatría y les pide que sirvan al Señor.  Pero también les recuerda que para poder servir al Señor tienen que ser santos.

¿Qué significa esto? Al menos que ellos dejaran a un lado los ídolos que estaban adorando, no podrían servir a Dios.  El pueblo tenía que tomar la decisión de servir a Dios, no porque ellos  tenían que hacerlo, sino porque ellos querían hacerlo.

El pueblo estaba secretamente adorando a los dioses falsos e incluso algunos de ellos aún continuaban adorando a los dioses egipcios. La historia de los Israelitas muestra que era muy fácil para ellos prometer obediencia a Dios, pero, cuando tenían que obedecer Sus mandamientos,  ellos constantemente rompían sus promesas.

Dios les había dado la tierra que Él les había prometido a sus padres. Todas las promesas
que Él  hizo fueron cumplidas.  Ahora,  los Israelitas necesitaban tomar una decisión. ¿Servirían ellos a Dios o a los ídolos? No  podían  servir a los dos. No podían recibir la bendición que Dios quería darles mientras adoraban ídolos.

Nosotras tampoco podemos hacerlo.

No podemos esperar recibir la bendición de Dios sino estamos persiguiendo la santidad. Dios quiere usarte. Él tiene un lugar, planes, y un propósito para todos Sus hijos. Para poder ser útil en el Reino, tenemos que obedecer a Dios y vivir una vida piadosa.

Ahora bien, en una casa grande no sólo hay vasijas de oro y de plata, sino que también hay de madera y barro, algunas para uso honorable, otras para deshonra. Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra – 2 Timoteo 2:20-21

Somos hijas de Dios. Somos escogidas. Somos amadas.
Dios pagó un alto precio por nuestras vidas. Aquellas salvadas por Dios
tienen que estar dispuestas a vivir una vida piadosa y santa.

Mi pregunta hoy es,  ¿Vas a ser una vasija que traiga gloria y honor a Dios o una vasija  deshonrosa?

¿Cómo estás respondiendo a Dios, quien quiere usarte para edificar su reino y compartir las buenas nuevas de salvación?

Un vaso humano de honor y utilidad no se involucra en las cosas populares del mundo, ni siquiera en el “mundo religioso”.  Él debe permanecer santo,  y esto significa  que debe estar separado de todo lo que lo contaminaría”, Wiersbe, W. Sé Fiel.

Hoy, al cerrar el libro de Josué, haz un compromiso de servir a Dios y solamente a Dios.  Verifica  si hay ídolos en  tu vida que estén tomando el lugar de Dios. ¿Es Dios el número uno en tu vida? ¿Está el pecado derrotándote y sacándote de la carrera?

La voluntad de Dios para tu vida es que seas cada vez más como Jesús (Romanos 8:29). El conocer al Dios santo debería cambiar nuestra manera de vivir.

Contenta en Su servicio.

Edurne


Fuente Original: Persiguiendo la Santidad

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