Púlpito Evangélico – – DEJA QUE FLUYA EL AGUA

DEJA QUE FLUYA EL AGUA

(Énfasis en Obra Misionera Mundial)

Pastor, Jorge L. Cintrón

 

“mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.” Juan 4:14

 

Jesús le dijo en una ocasión a una mujer: “Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva”. (Juan 4:10) Esa mujer no entendió, de primera intención, lo que Jesús le estaba diciendo. Jesús se estaba refiriendo a que ella podía tener una experiencia que cambiaría toda su vida si reconocía que Él era  el Mesías y lo hacía su Salvador. Ante las interrogantes que surgieron en esta mujer Jesús le dijo: “Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna”.

 

Jesús antes de ascender a los cielos le dijo a sus discípulos: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”.  (Marcos 16:15,16)

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La Iglesia existe para predicar las buenas nuevas de Salvación. La Iglesia existe para invitar a las personas a creer que Jesús es el Mesías y que lo hagan su Señor. La Iglesia existe para que las personas que se acerquen a ella, reconociendo a Jesús como su Salvado, digan públicamente a través del bautismo que su fe está puesta en Jesús. La Iglesia existe para ser canal por la cual fluya el agua que sacie la sed por siempre de las personas; el agua que convierta en su vida en una fuente que salte para vida eterna

 

Nosotros como iglesia nos ejercitamos en la Misión  de diversas maneras. Solamente para mencionar algunas:

 

1)      Invitando a las personas a asistir al Pabellón de Oración para que juntos con nosotros se acerquen a Jesús.

2)      Desarrollando, como estamos haciendo ahora, proyectos como “Operation Christmas Child” para llevarle el amor de Dios a los niños de las naciones.

3)      Ayudando a personas que perdieron los techos de sus casas en María a reconstruir esos techos.

4)      Próximamente haremos, “Manos a la olla” para darle esperanza a personas que deambulan por las calles de nuestro pueblo y que tienen limitaciones económicas en un almuerzo y otros servicios más el día antes de Acción de Gracias desde nuestro Antiguo Templo.

 

También vamos a lugares distantes a ser canal de bendición para que el agua que provoca Vida Eterna corra por otras naciones.

 

Lo hacemos a través de la Agencia Misionera Siembra y de Ministerios Internacionales de las Iglesias Bautistas Americanas. Trabajamos como parte de Ministerios Internacionales en alrededor de veintidós (2) países; con más o menos 123 misioneros Aunque enfatizamos en ser colaboradores de unos siete misioneros que han salido de Puerto Rico.

 

La Iglesia al hacer MISIONES tiene que enfrentar dificultades.

 

Estas dificultades se pueden notar en esta historia de Jesús en Samaria.

 Señala el pasaje que Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo y vino una mujer a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. Primera dificultad.

 

Segunda dificultad: La mujer era samaritana y le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.

 

Otra dificultad. La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacar el agua, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?

 

Las primeras dos (2) dificultades para que el agua pueda fluir y traer vida eterna a las personas tienen que ver con la Iglesia; la última tiene que ver con aquellos a los cuales va dirigida la acción MISIONERA.

 

Los esquemas mentales que tiene la Iglesia pueden crear dificultades al hacer la Obra Misionera. Durante el tiempo de Jesús no se aceptaba que un Rabí hablara en un sitio público con una mujer. A través de los años la Iglesia ha adoptado formas de hacer las cosas que pueden detener la Obra Misionera que debe realizar.

 

Hay ocasiones en las cuales la Iglesia se apropia del mensaje y no está dispuesto a compartirlo con otros. Los judíos y los samaritanos no tenían tratos entre sí. Hay que dejar que el agua del evangelio fluya libremente.

 

La mujer samaritana no entendió primeramente el acercamiento de Jesús porque su mirada estaba puesta en sus necesidades materiales. Esa es la tercera dificultad. La Iglesia tiene que aprender a ser paciente cuando comparte las buenas nuevas del evangelio. La Iglesia tiene que aprender a perseverar al hacer MISIÓN. La Iglesia tiene provocar que la sed espiritual se abra para que el agua fluya y las personas vengan al conocimiento del amor de Dios a través de Jesucristo

 

Jesús antes de ascender a los cielos le dijo a sus discípulos: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”.  (Marcos 16:15,16). La Iglesia tiene que cumplir esa tarea.

 

Jesús le dijo a la mujer samaritana: “mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.” (Juan 4:14) Esa agua está disponible para ti.

 

Si nunca has confesado a Jesucristo como tu Salvador personal te invito a hacerlo. Esta oración te puede ayudar a recibir a Jesucristo como tu Salvador

 

"Padre, reconozco que soy pecador.

Acepto que Jesucristo es:

Tu Hijo, que es el hijo de Dios,

Que murió en la cruz por mis pecados,

Que Tú, Padre, le levantaste de los muertos.

 

Gracias Jesús por pagar el precio de mis pecados.

Perdóname y hazme una nueva criatura.

Lávame con tu sangre y entra en mi corazón.

Te entrego hoy mi vida.

Te recibo como mi Salvador y Señor.

 

Santo Espíritu ven a mi vida.

Capacítame para vivir cada momento de mi vida de acuerdo a la decisión que hoy he tomado.

 

En el nombre de Jesucristo he orado. Amen"

 

 

N O T A S:

 

Si al leer este mensaje quieres recibir a Jesucristo como tu Salvador personal envíame un mensaje a mi correo electrónico. Mi correo electrónico es cadenadeintercesión@yahoo.com Todo correo electrónico será leído solamente por este servidor y mantenido en completa confidencialidad.

 

Este mensaje será presentado el domingo 13 de octubre de 2019 a las 10:15am en el Pabellón de Oración de la Primera Iglesia Bautista de Cayey.

Jorge Cintronhttps://www.elversiculodeldia.com
Pastor en Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico
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