Púlpito Evangélico – – FIRMES EN LA ESPERANZA

FIRMES EN LA ESPERANZA

PASTOR JORGE L CINTRÓN

 

El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años , o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,  plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido.” Romanos 4:18-21

 

La palabra esperanza es utilizada 56 veces en el Nuevo Testamento en la versión Reina Valera 1960

 

Al iniciar la primera carta a Timoteo, Pablo afirma que Jesucristo es la esperanza del creyente, (1 Timoteo 1:1), También Pablo nos deja ver en su carta a los Romanos que la esperanza es una expectación confiada y paciente de lo que no se ve: Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? (Romanos 8:24) También afirma en esa carta sobre la esperanza: “Nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”. (Romanos 5:2b-5) El autor de Hebreos afirma: “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”. (Hebreos 10:23-25)

 

Podría definir, espiritualmente hablando, esperanza como: La confianza con la cual se aguarda el cumplimiento de las promesas divinas

 

Se dice de Abraham que: “El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia.” (Romanos 4:18)

 

Pablo Señala a la esperanza como una de las tres grandes virtudes de la vida cristiana. 1 Corintios 13:13 afirma: “Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.” Señalando inmediatamente que la mayor de esas virtudes es el amor. ¿Por qué dice Pablo que el amor es la mayor de esas tres virtudes? No es para desmerecer a la fe y la esperanza. La fe será reemplazada por la vista, en el tiempo por venir. La esperanza, en el tiempo por venir se convertirá en experiencia. Sólo el amor es eterno, porque Dios es amor. Pablo dice que Abraham creyó en esperanza contra esperanza, adquirió su esperanza aunque su realidad eran contraria a ella.

 

La esperanza se va desarrollando hasta que llega a un nivel de firmeza absoluta.

 

La primera semilla de esperanza para Abraham fue cuando era todavía Abram y Dios se le reveló y le dijo:

“Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.¨ Génesis 12:1-3

 

La segunda semilla de esperanza para Abraham, todavía siendo Abram, fue cuando tiene una visión muy interesante: “Vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande. Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino u hijo tuyo será el que te heredará.” Génesis 15:1-5

 

La tercera semilla de esperanza para Abraham fue cuando tenía  99 años. “Le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto. Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera. Entonces Abram se postró sobre su rostro, y Dios habló con él, diciendo: He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes. Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes. Y te multiplicaré en gran manera, y haré naciones de ti, y reyes saldrán de ti. Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti. Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos. Dijo de nuevo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardarás mi pacto, tú y tu descendencia después de ti por sus generaciones. ….. Dijo también Dios a Abraham: A Sarai tu mujer no la llamarás Sarai, mas Sara será su nombre. Y la bendeciré, y también te daré de ella hijo; sí, la bendeciré, y vendrá a ser madre de naciones; reyes de pueblos vendrán de ella. Entonces Abraham se postró sobre su rostro” Génesis 17:1-9

 

Así fue como Abraham adquirió una esperanza contra esperanza, aunque su realidad eran contraria a ella.

 

Muy probablemente tú estas en un proceso de desarrollo de tu esperanza para que esta llegue a un nivel de firmeza absoluta

 

El proceso para adquirir una esperanza firme a veces es uno accidentado.

 

El temor es uno de los accidentes  con el cual se tropieza el proceso para adquirir una esperanza firme.

 

Yo diría que Abraham fue víctima del temor en dos ocasiones.

 

Abram, porque todavía Dios no le había cambiado el nombre a Abraham, llegó a Egipto en medio de una hambre. Abram le dijo a Sarai,  porque todavía tampoco Dios le había cambiado el nombre a Sara, diremos que tu eres mi hermana. No era una mentira porque Abraham y Sara eran hermanos por parte de padre, pero ella no estaba con él como su hermana, sino como su mujer. Abraham tuvo temor de que los egipcios al ver la hermosura de Sara lo mataran a él para ellos tomarla por mujer. Sara terminó en el harén de Faraón. Dios tuvo que advertirle en sueño a Faraón para librar a Sara de esta situación

 

Posteriormente Abraham al llegar a la ciudad de Gerar dijo que Sara era su hermana. El rey de Gerar, Abimelec, envió a buscar a Sara para su harén. Nuevamente Dios tiene que intervenir en un sueño y advertirle al rey Abimelec  sobre Sara; para que este no la hiciere su mujer

 

En el inicio de su caminar con Dios, Abram, fue víctima del temor. Ese mismo hombre, más adelante, aunque ya había tenido experiencias con Dios fue víctima del temor. Aunque ya era Abraham fue víctima del temor. Aún así adquirió una esperanza firme. Pablo afirma de él que creyó en esperanza contra esperanza

 

No permitas que el temor detenga tu proceso de desarrollo de tu esperanza  para que esta llegue a un nivel de firmeza absoluta

 

No temeré mal alguno:

 

Porque Dios está siempre a mi lado.

Porque mi vida está escondida en Dios.

Porque su Presencia llena todo mi ser.

Porque Él dirige cada uno de mis pasos.

Porque Él me acompaña dondequiera que voy.

Porque su mano estrecha fuertemente la mía.

Porque Él nunca me ha dejado solo en la vida.

Porque Él ha prometido ayudarme en todo.

Porque Él me ha dado sus preciosas promesas.

Porque Él nunca desampara a sus fieles.

Porque a su lado nada malo me puede suceder.

Porque su gracia me basta cada día.

Porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Porque para mi Dios nada es imposible.

Porque yo sé que todo obra para mi bien.

Porque de día lo mismo que de noche Él vela por mí.

Porque en salud lo mismo que en enfermedad Él me sostiene.

Porque yo en Él confío en necesidad lo mismo que en abundancia.

Porque fuera de mi Dios nada deseo en la tierra.

Porque mi Dios es el todo de mi vida.

 

Las presiones de los que están a nuestro alrededor son otros de los accidentes  con el cual se tropieza en el proceso para adquirir una esperanza firme.

 

Abraham fue víctima de las presiones en el proceso para adquirir una esperanza firme. Sara, cuando todavía era Saraí, siguiendo la costumbre de aquel tiempo, le dio a sus sierva egipcia Agar a Abram para que levantase descendencia. Esa iniciativa de Sara tuvo la consecuencia del nacimiento de Ismael. Los que conocemos un poco de Biblia sabemos de las consecuencias que esta acción provocó

 

Hace mucho tiempo escuche esta expresión: “Dios es especialista en escribir derecho aunque utilice lápices virados como nosotros

 

Dios cumplió su promesa a Abraham. Dios no tan solo bendijo a Isaac, el hijo que posteriormente tuvo con Sara; sino que también bendijo a Ismael, el hijo que tuvo con Agar, la sierva de Sara

 

No obstante haber sucumbido ante la presión de su esposa Sara; Abraham adquirió una esperanza firme. Pablo afirma de él que creyó en esperanza contra esperanza

 

Todo lo que acontece en la vida del creyente es por gracia,  como regalo inmerecido de Dios

 

La fe es la certeza de lo que se espera. Esperanza es lo que se espera. La esperanza tiene su origen en el amor de Dios para con nosotros los hombre, pero la fe es la respuesta del creyente en Cristo Jesús a ese amor divino.

 

La esperanza se va fortaleciendo en medio de nuestra intimidad con Dios y el reconocimiento de sus actos majestuosos en medio de nuestras vidas.

 

¿Quieres que tu esperanza sea firme? ¿Qué sea una esperanza contra esperanza?

 

Sé como la mujer sirofenicia que se acercó a Jesús y le pidió que sanará a su hija. Ante la respuesta de Jesús al afirmar que no estaban bien tomar el pan de los hijos y echarlos a los perrillos; ella respondió: Si Señor ñ pero aún los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. Fue insistente

 

Relaciónate con personas de esperanza como los cuatro hombres que subieron al paralítico por el techo de la casa; al no poder entrar por la puerta de la casa. Tenían la esperanza de que Jesús sanaría a aquel hombre

 

Reconoce las dificultades con las cuales se enfrenta tu esperanza; pero cual Josué y Caleb no te dejes dominar por los gigantes, sino confía en el Dios que ha hecho que surja tu esperanza.

 

Sé como Pablo que habiendo orado tres veces para que Dios quitase el aguijón que tenía en su carne se gloriaba en su debilidad para que el poder de Dios reposase  sobre él.

 

A través de La Biblia recorre un mensaje de esperanza. Esa esperanza se inicia en el mismo momento en el que el pecado entra a la humanidad. Jehová le dijo a la serpiente antigua: Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. (Génesis 3:15)

 

Al irrumpir Dios en la historia se afirmó esa esperanza

 

Refiriéndose a la esperanza que hay en Jesús el autor sagrado afirmó: Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. (Juan 1:12)

 

El apóstol Pablo explica cómo se puede adquirir esa esperanza. “Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.” (Romanos 10:8-110

 

Casi al cierre de La Biblia se dice sobre esta esperanza: “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente” (Apocalipsis 22:17)

 

Pablo afirma que Abraham “creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. Y que tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido.” (Romanos 4:18-21)

 

Has como Abraham cree en esperanza contra esperanza y te será contado por justicia.

 

Es necesario para verdaderamente tener esperanza firme ser un creyente en Jesucristo. Es necesario que para ser verdaderamente un creyente en Jesucristo confesar públicamente que uno quiere que Jesús sea el Salvador y Señor de la vida de uno.

 

Esta oración, si verdaderamente crees en Jesucristo, te puede ayudar a invitar a Jesucristo a que venga a tu vida.

 

“Querido Dios, no lo entiendo todo, pero te agradezco que me ames. Te agradezco que has estado para mí y que no enviaste a tu hijo a condenarme sino a salvarme.

 

Confieso que he pecado contra ti, y admito que necesito a Jesús como mi salvador. Quiero una relación con Jesús. Quiero seguirlo y hacer las cosas que Él me dice que haga.

 

Te pido que me salves de mi pasado, mis remordimientos, mis errores, mis pecados, mis hábitos, mis heridas y mis retrasos.

 

Quiero aprender a amarte y a confiar en ti y estar en tu familia para siempre. En tu nombre hago esta oración, Amén”

 

N O T A:

 

Si al leer este mensaje quieres recibir a Jesucristo como tu Salvador personal envíame un mensaje a mi correo electrónico. Mi correo electrónico es cadenadeintercesión@yahoo.com Todo correo electrónico será leído solamente por este servidor y mantenido en completa confidencialidad.

 

Este mensaje será presentado el domingo 11 de noviembre de 2018 a las 10:15am en el Pabellón de Oración de la Primera Iglesia Bautista de Cayey.