Fri, 21 February 2020

Púlpito Evangélico – LOS BIENAVENTURADOS

LOS BIENAVENTURADOS

Pastor, Jorge L. Cintrón

 

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.

Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

Mateo 5:3-12

 

La palabra bienaventurado prácticamente abre y cierra el libro de Apocalipsis. Al inicio casi de ese libro  (Apocalipsis 1:3) dice:Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca.” Casi al cierre de Apocalipsis (Apocalipsis 22:7) también dice; ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.”

 

¿Quién de los que tiene un poquito de conocimiento bíblico no recuerda cómo comienza el primer Salmo? Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado.”

 

La palabra bienaventurado es la traducción de la palabra en idiomas bíblicos –MAKÁRIOS- y se utiliza alrededor de 50 veces en el Nuevo Testamento.

 

Al escuchar la palabra bienaventurado muchos de nosotros pensamos inmediatamente en Mateo 5, -Las bienaventuranzas- esas ocho (8) sentencias que salieron de labios de Jesús; 1- Bienaventurados los pobres en espíritu, 2- Bienaventurados los que lloran, 3- Bienaventurados los mansos, 4- Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, 5- Bienaventurados los misericordiosos, 6- Bienaventurados los de limpio corazón, 7- Bienaventurados los pacificadores y 8- Bienaventurados los que padecen persecución.

 

La palabra bienaventuranza significa bendición. Procede de la palabra latina para bendito. El novio de la boda de Caná de Galilea podría decir que fue bienaventurado. (Juan 2:1–12) A mitad de su fiesta de boda se acabó el vino.  Había allí seis tinajas de piedra llenas de agua. Jesús ordenó a los sirvientes que llenasen los envases del vino con esa agua y que se los llevasen al maestresala. Cuando él probó el agua que había sido convertida en vino, se acercó al novio y le dijo: “Por lo general, en una fiesta se sirve primero el buen vino, y luego, cuando todos han bebido mucho y están satisfechos, se sirve el de peor calidad. Tú, en cambio, has guardado el mejor vino para lo último”. El novio no sabía ni de donde había salido el vino. Pero allí estaba Jesús. Él cambió el agua en vino. El novio simplemente recibió los efectos del milagro; la solución a su problema y que así Jesús lo hizo bienaventurado.

 

Las bienaventuranzas forman parte de lo que se conoce como el Sermón del Monte. Este sermón es el primero de cinco (5) grandes discursos que recoge Mateo. Aunque aparentemente hay una multitud que esta siguiendo a Jesús; al comenzar el Sermón del Monte los discípulos se separan un poco de esa multitud para escucharlo.

 

Mateo coloca el Sermón del Monte tan pronto Jesús inicia su ministerio público. Aunque Lucas lo ubica inmediatamente después de que Jesús ha escogido a los doce apóstoles. El Sermón del Monte tiene la intención de presentar los principios espirituales que Jesús utiliza para gobernar las vidas de los creyentes y cuales son las normas de su reino.

 

El Sermón del Monte no es para los no creyentes. El Sermón del Monte no contiene unas normas que las personas deben de seguir para convertirse en cristianos. Cuando se hace este acercamiento se esta haciendo un acercamiento inadecuado. Ser cristiano no es entrar en un proceso de modificación de conducta. Ser cristiano es una transformación de vida que provoca cambios en la conducta. Uno no cambia para ser cristiano, cambia porque Jesucristo entra al centro de su vida. Cuando Pedro hizo su gran confesión sobre Jesús: “Tú eres el Cristo el Hijo del Dios viviente” Jesús le dijo a Pedro: “bienaventurado eres”.

 

Al observar Las Bienaventuranzas del Sermón del Monte se puede notar una progresión definida en esos versículos. Muestran cómo la persona empieza con su propio sentido de pecado. Llegando  finalmente a ser un hijo de Dios y los resultados que siguen entonces.

 

Bienaventurados los pobres en espíritu. Es percibir y admitir la necesidad que se tiene de Dios. Ser humilde delante de Dios. Bienaventurados los que lloran. Es arrepentimiento. Tristeza por el pecado. Bienaventurados los mansos. Es esperar quietamente ante Dios por su obrar. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia. Es clamar por tener la justicia de Dios. Esa relación correcta con Dios. Teniendo la experiencia del amor de Dios la progresión continúa. Bienaventurados los misericordiosos. Al recibir la misericordia de Dios uno es misericordioso. Al ser perdonado; perdona. Bienaventurados los de limpio corazón. Se refiere al resultado del amor de Dios en la persona. Es experimentar la santidad. Bienaventurados los pacificadores. Habiendo conocido el amor surge  el deseo de llevar a otros al encuentro con Cristo. Bienaventurados los que padecen persecución. Perseguidos por vivir como Cristo vivió.

 

Jesús señala en que consiste la felicidad del creyente

 

Porque de ellos es el reino de los cielos.

Porque ellos recibirán consolación.

Porque ellos recibirán la tierra por heredad.

Porque ellos serán saciados.

Porque ellos alcanzarán misericordia.

Porque ellos verán a Dios.

Porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Porque de ellos es el reino de los cielos.

 

El creyente es bienaventurado porque tiene la salvación

 

La Biblia nos presenta otras expresiones sobre los que son bienaventurados:

 

“Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos. Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado”. (Romanos 4:7,8)

 

“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman”. (Santiago 1:12)

 

“Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios”. (Lucas 14:5)

 

“Bienaventurado de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen”. (Apocalipsis14:13)

 

“Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años”. (Apocalipsis 20:6)

 

Ser bienaventurado se resume sencillamente en tener una experiencia de salvación. El principio central del reino es tener a Cristo.

 

El novio de la boda de Caná de Galilea no sabía ni de donde había salido el vino, pero allí estaba Jesús. Él cambió el agua en vino. El novio simplemente recibió los efectos del milagro: la solución a su problema. Jesús lo hizo bienaventurado.

 

¿Qué necesitas para ser bienaventurado?

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Jorge Cintron
Jorge Cintronhttps://www.elversiculodeldia.com
Pastor en Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico

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