Fri, 28 February 2020

Púlpito Evangélico – TRES COSAS PERDIDAS

TRES COSAS PERDIDAS

Pastor Jorge L. Cintrón
“¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?….. ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla?….. También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes…… Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. ” Lucas 15:4, 8, 11, 12, 32
El capítulo quince (15) de Lucas es uno de los capítulos más amados de muchos lectores del Nuevo Testamento. Algunos han llamado este capítulo de Lucas ”El Evangelio dentro del Evangelio”. Lucas ha colocado en este capítulo tres (3) parábolas de Jesús.
Parábola de la oveja pérdida (Lucas 15:1–7 Parábola de la moneda pérdida (Lucas 15:8–10) Parábola del hijo pródigo (Lucas 15:11–32)
Otros llamamos a esta capítulo: El capítulo de las cosa perdidas.
Se perdió una oveja Se perdió una moneda Se perdió un hombre.
Probablemente la oveja a la cual se refiere la parábola era parte de un rebaño comunal. Estas ovejas no pertenecían a un solo dueño, sino a varios dueños del mismo pueblo. Dos o tres personas hacían la labor de pastor de ese rebaño comunal. Los pastores eran responsables de las ovejas. Si se perdía una oveja el pastor tenía que encontrarla o presentar la piel para demostrar que había muerto.
Un dragma era una moneda griega que solamente se menciona en esta historia en el Nuevo Testamento. Un dragma equivalía aproximadamente al salario de un día. Algunos señalan que esta dragma era especial porque era una de las diez (10) monedas de la diadema que una mujer casada utilizaba.
No era una tarea fácil para encontrar una moneda que se perdía en una casa. Las casas en Palestina eran obscuras. El piso era de tierra cubierto con paja.
El hijo de la parábola era el menor de dos. Él pidió que le dieran la herencia y se fue de la casa del Padre.
Es interesante notar como finaliza cada una de las parábolas.
Al encontrar el pastor la oveja perdida la parábola señala: “Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.” (Lucas 15:5–7)
Al encontrar el dragma la mujer señala Lucas que “reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido. Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.” (Lucas 15:9–10)
Al regresar el hijo prodigo a su casa la parábola señala que el padre dijo: “Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta” (Lucas 15:22,23) Las últimas palabras del padre en la parábola fueron: “Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.” (Lucas 15:22,23,32)
Definitivamente el mensaje de estas tres (3) parábolas es:
El amor de Dios hacia aquellas personas que están apartadas de Él. El gran esfuerzo de Dios por atraer hacia Él aquellas personas que están apartadas de Él. La alegría que produce cuando una persona que esta apartada de Dios se encuentra con Él.
Aunque el mensaje de estas tres (3) parábolas prácticamente es idéntico hay unas diferencias que a veces pasan desapercibidas. A través de esas diferencias se descubren unas enseñanzas que pueden ayudar al no creyente y al creyente unas verdades espirituales.
Las cosas que se pierden son: una oveja, una moneda y un hombre.
La oveja es un animal testaduro o imprudente. La testarudez o imprudencia de la oveja la hacen caer en peligros constantemente. Es un animal torpe. Así hay personas en la iglesia. Para que lo puedan entender rápidamente permítanme citar algunos pasajes de la escritura.
“No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.” (Juan 17:15) “Examinadlo todo; retened lo bueno.” (1 Tesalonicenses 5:21) “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.” (1 Corintios 10:23)
Toman esos versos bíblicos y se colocan en situaciones de riesgo.
La moneda se perdió por accidente. Hay creyentes que no se fortalecen en su vida espiritual y al venir una situación incidental caen en conductas no correctas.
El hombre se perdió por su propia decisión. Hay quienes intencionalmente deciden actuar de forma contraria a Dios.
El amor de Dios está dispuesto para toda persona sin importar si su distanciamiento de Él es por testarudez, accidente o por propia voluntad. Dios está haciendo un gran esfuerzo para atraer hacia Él a toda persona. La decisión de una persona acercarse a Dios provoca una gran regocijo en Él y en el cielo.

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Jorge Cintron
Jorge Cintronhttps://www.elversiculodeldia.com
Pastor en Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico

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