Púlpito Evangélico – UNA ESPERANZA HECHA REALIDA D

UNA ESPERANZA HECHA REALIDAD

Pastor Jorge L. Cintrón

 

Y los hijos de Judá vinieron a Josué en Gilgal; y Caleb, hijo de Jefone cenezeo, le dijo: Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, varón de Dios, en Cades-barnea, tocante a mí y a ti. Josué 14:6

 

 

Los hijos de Judá habían sido convocados por Josué a Gilgal para proceder a la distribución de la Tierra Prometida y un hombre de 85 años se abrió paso entre ellos y después de haber elaborado un pequeño discurso ante Josué le dijo, mas o menos así,: ¨Dame pues ese monte para mí y mi familia¨ ¿Por qué hacía ese reclamo; si él sabía que la tierra debía ser repartida por sorteo? Él había sido uno de los líderes de las tribus que habían ayudado en la distribución de las tierras. Ese hombre de 85 años hacía 40 años, mas o menos, había recibido una palabra de Jehová: ¨A ti y a tus hijos les daré la tierra que pisasteis¨. Esa palabra se había convertido en su esperanza

 

Podría definir, desde la perspectiva espiritual, esperanza como: La confianza con la cual se aguarda el cumplimiento de las promesas divinas.

 

La palabra esperanza es utilizada 56 veces en el Nuevo Testamento en la versión Reina Valera 1960

 

Al iniciar la primera carta a Timoteo, Pablo afirma que Jesucristo es la esperanza del creyente, (I Timoteo 1:1)

 

También Pablo nos deja ver en su carta a los Romanos que la esperanza es una expectación confiada y paciente de lo que no se ve: Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? (Romanos 8:24)

 

También, afirma en esa carta sobre la esperanza: Nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. (Romanos 5:2b-5)

 

El autor de Hebreos afirma: Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Hebreos 10:23-25

 

Este hombre de 85 años, que le hizo ese reclamo a Josué, se llama Caleb. Después de haber caminado por 40 años en el desierto reclama su esperanza, que se le dé un monte, pero que monte: el Monte Hebrón

 

Hebrón fue el sitio predilecto de los patriarcas: Abraham, Isaac y Jacob. Todos ellos fueron sepultados allí. David fue ungido rey en Hebrón. Durante mas o menos siete años reinó desde Hebrón; luego se trasladó a Jerusalén. Caleb conocía aquel monte, conocía a Hebrón. Hacía 40 años que sus pies habían caminado por aquella tierra. Él junto a Josué y otros diez hombres habían entrado como espías a ver como era la tierra que Dios les había prometido. Era tierra donde fluía lecha y miel. Era  tierra en la cual había ciudades  grandes y fortificadas. Pero era tierra donde habitaban los hijos de Anac, hombres gigantes

 

La esperanza no es una confianza alocada que ignora la realidad.

 

Romanos afirma sobre Abraham: El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido;  (Romanos 4:18-21)

 

Creyó en esperanza contra esperanza, adquirió su esperanza aunque su realidad eran contraria a ella.

 

La falta de esperanza distorsiona la visión de la realidad. Diez (10) de los espías al ver la raza de gigantes de los hijos de Anac en la tierra prometida dijeron: y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos. Ellos mismos se vieron así mismos como langostas. Al verse ellos como langostas le proyectarían a los hijos de Anac su visión de que ellos eran langostas

 

La esperanza fortalece al que la posee.

 

Caleb, hombre de 85 años -40 de los cuales ha tenido una esperanza– le dice, mas o menos, así a Josué: ¨Dame ese monte y yo lo tomaré y echaré a los gigantes hijos de Anac de allí”. Caleb le dice a Josué: ¨Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, ….. ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años. Todavía estoy tan fuerte como el día que adquirí esta esperanza; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar.¨

 

¿De dónde procede la fortaleza de Caleb: ¨Jehová me ha hecho vivir, como él dijo … Jehová estará conmigo, y los echaré, como Jehová ha dicho. La esperanza se adquiere por fe.

 

El escritor del libro de Josué hace un señalamiento sobre Caleb. Caleb es identificado como ¨el hijo de Jefone cenezeo¨ .Los cenezeos eran una tribu pequeña que habitaba en la región donde estuvieron los israelitas como esclavos de los egipcios. Probablemente, Caleb era hijo de una madre israelita y de un padre cenezeo llamado Jefone. Caleb y su familia decidieron unirse a los israelitas que salieron de Egipto guiados por Moisés

 

A través de La Biblia recorre un mensaje de esperanza.

 

Esa esperanza se inicia en el mismo momento en el que el pecado entra a la humanidad.

Jehová le dijo a la serpiente antigua: Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. Al irrumpir Dios en la historia se afirmó esa  esperanza

 

Refiriéndose a la esperanza que hay en Jesús el autor sagrado afirmó: Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

 

El apóstol Pablo explica cómo se puede adquirir esa esperanza

 

Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.

 

Casi al cierre de La Biblia se dice sobre esta esperanza

 

Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente

 

Caleb a los 85 años se paró delante de Josué y le dijo: ¨Dame pues ese monte para mí y mi familia. He aguardado por 40 años el cumplimiento de esa esperanza¨. La historia bíblica dice que Caleb echó de aquel monte a Sesai, Ahimán y Takmai, hijos de Anac, conquistó a Hebron y todo su territorio. VIO CUMPLIDA SU ESPERANZA

 

¿Te atreves entrar ante la presencia de Dios y reclamar tu esperanza? ¿No tienes esperanza? La esperanza se adquiere por la fe ¿Por qué no la adquieres hoy?


Jorge Cintron
Jorge Cintronhttps://www.elversiculodeldia.com
Pastor en Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico

Aquí puedes Comentar o Responder a esta Publicación

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Más 122,000+ Lectores

Síguenos y recibe contenido fresco cada día de elversículodeldía.com

Suscríbete!

Suscríbete, no te pierdas nuestras publicaciones.

YouBlessing

Log In

Or with username:

Forgot password?

Forgot password?

Enter your account data and we will send you a link to reset your password.

Your password reset link appears to be invalid or expired.

Log in

Privacy Policy

Add to Collection

No Collections

Here you'll find all collections you've created before.