Púlpito Evangélico – – VENCEDORES

VENCEDORES

Pastor, Jorge L. Cintrón

 

Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él. En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? 1 Juan 5:1-5

 

El autor de la Primera Carta de Juan formula en la parte final de su epístola una pregunta. Al formular la misma da la respuesta. La pregunta es: “¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?”

 

A través de su epístola él menciona en varias ocasiones el concepto de la victoria.

 

“Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre. Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.” (1 Juan 2:13,14)

 

“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.”. (1 Juan 4:4)

 

“Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe”. (1 Juan 5:4)

 

El apóstol Pablo en su epístola a los Romanos, después de haber mencionado varias situaciones que pueden provocar dificultades en un creyente, escribe: “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” (Romanos 8:37)

 

Jesús al acercarse al momento de ser crucificado le dice a sus discípulos: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. (Juan 16:33)

 

Hoy por hoy muchos creyentes tienen la necesidad de ver su vida con esperanza, con sentido de victoria. Mas aún hay personas  que necesitan conocer verdaderamente lo que es tener victoria.

 

La Biblia presenta dos (2) historias que ayudan a descubrir lo que es el centro de la victoria en la vida de una persona.

 

La primera historia es un poco risible para mí. La misma acontece en la ciudad de Éfeso.

 

Dios había hecho grandes milagros por medio de Pablo. La gente llevaba los pañuelos o la ropa que Pablo había tocado, y los ponía sobre los enfermos, y ellos se sanaban. También ponía pañuelos sobre los que tenían espíritus malos, y los espíritus salían de esas personas. Algunos judíos quisieron utilizar el nombre del Señor Jesús para expulsar de la gente los malos espíritus. Decían a los espíritus: «Por el poder de Jesús, de quien Pablo habla, les ordeno que salgan.» Pero una vez, un espíritu malo les contestó: «Conozco a Jesús, y también conozco a Pablo, pero ustedes ¿quiénes son?» Enseguida, el hombre que tenía el espíritu malo saltó sobre ellos y comenzó a golpearlos. De tal manera los maltrató, que tuvieron que huir del lugar completamente desnudos y lastimados.

 

La segunda ocurrió en tiempo de Jesús

 

Uno de los doce discípulos, le dijo a Jesús: —Maestro, vimos a alguien que usaba tu nombre para sacar demonios de las personas, pero nosotros le dijimos que no lo hiciera, porque él no es de nuestro grupo. Pero Jesús dijo: —No se lo prohíban, porque nadie podría maldecirme después de haber hecho un milagro usando mi nombre.

 

El principio básico para tener victoria en la vida es tener a Jesucristo como Salvador y Señor.

 

¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.”. (1 Juan 4:4)

 

“Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe”. (1 Juan 5:4)

 

Juan en su evangelio lo expone de forma clara.

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella. …..  Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. (Juan 1:1-5, 9-14)

 

Pablo lo precisa en la carta a los Romanos.

 

Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. (Romanos 10: 8ª-11)

 

El centro para ser un vencedor es: 1)Conocer la historia de Jesús, 2)Tomar por cierta la historia de Jesús, 3) Confiar en que Jesús murió y resucitó por uno, y 4) Confesar públicamente que Jesús es el Salvador de uno e invitarlo para que tome control de la vida de uno.

 

Juan en su primera epístola señala que cuando eso sucede en la vida de una persona: 1)Se comienza verdaderamente a amar a Dios; 2)Se comienza a amar a todos los que han reconocido a Jesús como su Salvador personal, 3)Se comienza a guardar los mandamientos que Dios ha dado y Jesús se convierte en el Señor de uno.

 

Cuando eso aconteces se da en uno lo que dice Juan en su epístola:

 

¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.”. (1 Juan 4:4)

 

“Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe”. (1 Juan 5:4)

Ahora uno se convierte en un vencedor.

 

Es necesario para ser un vencedor tener a Jesús en el centro de la vida

 

Esta oración, si verdaderamente crees en Jesucristo, te puede ayudar a invitar a Jesucristo a que venga a tu vida si nunca lo has hecho. Si ya lo has hecho te puede ayudar a reafirmarte en tu entrega a Cristo. Te va a ayudar a ser un vencedor.

 

"Padre, reconozco que soy pecador.

Acepto que Jesucristo es:

Tu Hijo, que es el hijo de Dios,

Que murió en la cruz por mis pecados,

Que Tú, Padre, le levantaste de los muertos.

 

Gracias Jesús por pagar el precio de mis pecados.

Perdóname y hazme una nueva criatura.

Lávame con tu sangre y entra en mi corazón.

Te entrego hoy mi vida.

Te recibo como mi Salvador y Señor.

 

Santo Espíritu ven a mi vida.

Capacítame para vivir cada momento de mi vida de acuerdo a la decisión que hoy he tomado.

 

En el nombre de Jesucristo he orado. Amen"

 

N O T A:

 

Si al leer este mensaje quieres recibir a Jesucristo como tu Salvador personal envíame un mensaje a mi correo electrónico. Mi correo electrónico es cadenadeintercesión@yahoo.com Todo correo electrónico será leído solamente por este servidor y mantenido en completa confidencialidad.

 

Este mensaje será presentado el domingo 17 de marzo de 2019 a las 10:15am en el Pabellón de Oración de la Primera Iglesia Bautista de Cayey.

Jorge Cintronhttps://www.elversiculodeldia.com
Pastor en Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico
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