PúlpitoEvangélico – EL GOZO DE REALIZARUNA LABOR

ELGOZO DE REALIZAR UNA LABOR

Pastor Jorge L. Cintrón

 

Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun lo . LUCAS 10:17-20

 

La Biblia señala  que una mujer que tenía diez 10 monedas se le perdió una de ellas y se da a la tarea de buscar la moneda. Cuando haya la moneda se regocija. Se nos presenta también en La Biblia la historia de un pastor que tiene cien (100) ovejas y se le pierde una de ellas. Se da a la tarea de buscar esa oveja. Cuando la haya la oveja se regocija. Regularmente estas dos historias se utilizan para ilustrar el gozo que se tiene cuando algo perdido se encuentra. Así se ilustra el gozo que hay en el Cielo cuando una persona pecadora se arrepiente y acepta públicamente a Jesucristo como su Señor y Salvador. Quiero utilizarlas en esta ocasión para ilustrar el gozo que se siente cuando uno finaliza una tarea obteniendo buenos resultados.

 

Lucas señala que Jesús envió a setenta (70) discípulos de dos en dos delante de Él a las ciudades a las cuales iba a ir. Su misión era: sanar a los enfermos y proclamar que el Reino de los Cielos se había acercado. La historia señala que los setenta (70) llegaron llenos de gozo. Su gozo era producto de que habían finalizado una tarea obteniendo buenos resultados. Su gozo fue tal que después de haber finalizado esa historia Lucas señala  que Jesús se regocijo en el Espíritu.

 

¿Qué provocó el gozo de los setenta (70)? Los resultados que observaron: “Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.”

 

Hoy por hoy la vida cristiana se ha circunscrito en muchas ocasiones a experiencias culticas que les permitan a las personas estar continuamente en el Monte de la Transfiguración. A atesorar experiencias personales e individuales con el Señor. A querer encontrar y quedarse en un lugar en el que puedan tener experiencias espiritualmente emotivas. A estar dispuestos a construir enramadas para la adoración y a permanecer por siempre en ese lugar. La vida cristiana es algo más y ese algo más es más hermoso todavía

 

Antes de Jesús enviar a los setenta (70) envió a doce (12) Lucas señala que “Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.” (9:1,2)

 

Después de los setenta (70) envió a la iglesia. Mateo lo presenta así: “Y Jesús se les acercó y les habó diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas  que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Amén” (Mateo 28:18-19) Jesús les dio este mandato después de que los discípulos le habían adorado. (Mateo 28:17)

Marcos al recoger esta experiencia escribe: “Y ellos saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con señales que le seguían. Amén” (Marcos 16:20)

 

Un himnólogo recoge el concepto de que la vida cristiana es estar dispuesto a trabajar por el Señor de la siguiente forma:

 

¡Trabajad!!Trabajad!

Somos siervos de Dios,

Seguiremos la senda que el Maestro trazó;

Renovando las fuerzas con bienes que da,

El deber que nos toca cumplido será.

 

CORO: ¡Trabajad!!Trabajad!

¡Esperad! y ¡Velad!

¡Confiad! ¡Siempre orad!

Que el Maestro prontito volverá.

 

¡Trabajad!!Trabajad!

Hay que dar de comer

Al que pan de la Vida quisiere tener;

Hay enfermos que irán a los pies del Señor,

Al saber que de balde los sana su amor.

 

¡Trabajad!!Trabajad!

Fortaleza pedid;

El reinado del mal con valor combatid;

Conducid los cautivos al Libertador

Y decid que de balde los sana su amor.

 

Más adelante al regreso de los setenta (70) en Lucas, Jesús presenta una enseñanza sobre el servicio

¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú? ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.” (Lucas 17:7-10)

 

El creyente siempre tiene que estar trabajando en la obra del Señor.

 

Una de la parábolas que presenta Jesús es la de Los Talentos (Mateo 25:14-30) Uno de los siervos recibió cinco (5) talentos, el segundo recibió dos (2) talentos y el último recibió un (1) talento. Cada uno recibió conforme a su capacidad. Cuando el hombre que le había dado los talentos a sus siervos regreso; vino para que estos le rindieran cuenta. Ya habían finalizado su tarea. A los primeros dos (2)  el hombre les dijo entrad en el gozo de su Señor. Estos dos habían finalizado su labor teniendo buenos resultados. Disfrutaron del gozo de la labor realizada. Al último no se le permitió disfrutar del gozo que produce la labor realizada. Es que no había hecho ninguna labor. Sus talentos –su labor- le fue dada al primero. La labor realizada produce gozo.

 

Jesús le advirtió algo muy importante a los setenta (70) cuando regresaron llenos de gozo. Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.” (Lucas 10:20) Laborar a favor del Reino de los Cielos sin haber tomado una pública decisión por Jesucristo como el Señor y Salvador de uno puede producir satisfacción. Pero no produce el que uno tenga entrada al Reino de los Cielos. Hay personas que pasan una vida participando de la vida de la iglesia, pero nunca han confesado a Jesucristo públicamente como su Salvador personal. Asistir a las reuniones de la iglesia es bueno, pero no es sinónimo de que los pecados de uno han sido perdonados y uno ha sido hecho una nueva criatura. Trabajar en las actividades de la iglesia es bueno, pero no es sinónimo de que los pecados de uno han sido perdonados y uno ha sido hecho una nueva criatura. La labor realizada produce gozo, pero cuando uno ha experimentado el gozo de la salvación uno es impulsado a laborar en el Reino de los Cielos y el gozo de uno se aumenta.

 

Reacciona a EL GOZO DE REALIZAR UNA LABOR que. será presentado el domingo 1 de diciembre de 2019 a las 7:15pm en el Pabellón de Oración de la Primera Iglesia Bautista de Cayey

Jorge Cintronhttps://www.elversiculodeldia.com
Pastor en Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico