PúlpitoEvangélico – – PROMESAS

PROMESAS

PASTOR JORGE L. CINTRÓN

 

Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.”

Génesis 12:2

 

Recientemente en el mensaje titulado Fortaleciendo la fe, que la inmensa mayoría de los que forman parte de la iglesia ven en Abraham un ejemplo de fe. Se conoce a Abraham como el Padre de la Fe.

 

Uno de los eventos más impactantes de la vida de Abraham fue cuando estuvo dispuesto a ofrecer a su hijo Isaac en sacrificio a Dios en Moriah.

 

No obstante Abraham cuando era Abram pasó por momentos de debilidad

 

A un así Pablo al escribir su carta a los Romanos señala sobre Abraham lo siguiente:

 

“Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa. Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión. Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen. El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años , o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; por lo cual también su fe le fue contada por justicia.” (Romanos 4:13-22)

 

es conocido como el Padre de la fe porque creyó la promesa de Dios para él. Esa promesa le fue dada poco a poco en la medida que iba desarrollando un proceso de fe.

 

Primeramente Dios le dio a Abram esta promesa: “Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición”. (Génesis 12:1-2)

 

Esa fue una promesa condicionada: “Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré”. Al irse Abram de su “tierra y de su parentela, y de la casa de su padre, a la tierra que le mostrarían” la promesa comenzó a desencadenarse.

 

Dios le dijo posteriormente algo más a Abram: “ Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, -refiriéndose  al damasceno Eliezer que era el esclavo mayordomo de su casa- sino un hijo tuyo será el que te heredará. Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia”. (Génesis 15:4.5)

 

Después Dios se le apareció a Abram e hizo pacto con él convirtiéndolo en Abraham y posteriormente le dijo: “De cierto volveré a ti; y según el tiempo de la vida, he aquí que Sara tu mujer tendrá un hijo. ,,,,, Y Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada; y a Sara le había cesado ya la costumbre de las mujeres”. (Génesis 18:10-11)

 

Faltaba un último paso para desatar toda esa promesa.

Nació Isaac y Dios le pidió a Abraham que lo sacrificara en holocausto en el monte Moriah. Y Abraham llevó a Isaac al monte y lo colocó en el altar para sacrificarlo. El Ángel de Jehová se le aparesió y detuvo aquel sacrificio. Y el Ángel de Jehová le dijo esta vez a Abraham “por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz”. (Génesis 22:16-18)

 

El cumplimiento total de la promesa para Abraham ya estaba en camino.

 

La Biblia está llena de promesas de Dios para los hombres. En la Biblia, versión Reina Valera de 1960, según un escritor existen 3565 promesas. Establecer cuántas promesas divinas están contenidas en La Biblia es un proceso arbitrario. Todo dependería de quién haga ese ejercicio.

 

Me di a la tarea de recordar algunas promesas de Dios que aparecen en La Biblia. Voy a compartir algunas. Podría decir, al azar. Son solamente diez (10)

 

“Los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.” (Isaías 40:31)

“Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá.” (Salmo 27:10)

“Jehová cumplirá su propósito en mí.”  (Salmo 138:8)

“Jehová el Señor es mi fortaleza,  El cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar.” (Habacuc 3:19)

“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.” (1 Juan 5:14,15)

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.” (Isaías 43:2)

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” (Romanos 8:28)

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”(Filipense 4:6,7)

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.” (Proverbios 3:5,6)

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” (Isaías 41:10)

 

Yo pienso que la última promesa que aparece en La Biblia es esta: “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último. Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad.” (Apocalipsis 22:12-14) Se encuentra en el último capítulo del último libro de La Biblia; Apocalipsis 22. Ese último capítulo tiene 21 versos y esta promesa se encuentra en los versos 12 al 14. Esa promesa señala que los que hemos aceptado a Jesucristo públicamente como el Señor y Salvador de nuestras vidas somos felices porque vamos a estar por la eternidad junto a Jesucristo.

 

Las promesas establecidas por Dios en la Biblia se pueden clasificar en: incondicionales y condicionales

 

Incondicionales, son aquellas dadas por Dios sin que se cumpla alguna condición, es decir, es solo potestad de Dios su cumplimiento. Por ejemplo, la promesa de que no habrá sobre la tierra nuevamente un diluvio. (Génesis 9:11)

 

Condicionales, su cumplimiento se hará realidad siempre que se cumpla cierta condición.

 

“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor”. (Santiago 1:5-6) La promesa de sabiduría está condicionada a pedirla a Dios con fe.

 

¿Cómo hacer realidad las promesas de Dios en tu vida.?

 

Descubre las promesas de Dios para ti. El mejor lugar para descubrir las promesas de Dios para uno es leyendo La Biblia.

 

Has tuyas esas promesas: memorízalas, cópialas en un trozo de papel, repítelas continuamente. Cumple con las condiciones  que establecen las promesas condicionadas. Muévete en fe sobre el cumplimiento de esas promesas.

 

La Biblia señala:  “Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz”. (2 Pedro 3:13,14)

 

Reacciona a PROMESAS que será presentado el domingo 10 de noviembre de 2019 en el Pabellón de Oración de la Primera Iglesia Bautista Cayey. 

Jorge Cintronhttps://www.elversiculodeldia.com
Pastor en Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico